Una mesera de Texas fue sorprendida cuando se enteró que uno de sus clientes le había dejado una propina, pero su entusiasmo fue derrumbado por los dueños del restaurante que le negaron la posibilidad de quedarse con el dinero.
Emily Bauer llevaba apenas dos semanas trabajando en el restaurante Red Hook Seafood and Bar en San Antonio, según reportó la estación de televisión KVUE.
La mesera contó que este domingo se estuvo disculpando con un cliente por la lentitud de su servicio por lo ocupado que se encontraba el lugar.
Su felicidad fue destrozada cuando la directiva del restaurante le informó que no se podía procesar una propina mayor a los $500 dólares.
Colegas de Bauer pidieron que el restaurante le diera cuatro pagos de $500 dólares, pero no se aprobó esa posibilidad.
Bauer dijo que el cliente fue notificado por el restaurante de que no procesarían el pago de la propina.
La mesera publicó el recibo en Facebook con la esperanza de que el cliente lo vea para agradecerle su gesto.
El restaurante no ha dado explicación por sus acciones, según el reportaje de KVUE.