En los últimos días, mientras avanzaba el reconteo de las elecciones en Estados Unidos, que este sábado finalmente ganó el demócrata Joe Biden, muchos medios especularon con la posibilidad de que el derrotado presidente Donald Trump fuese juzgado por varios delitos.
El punto que genera mayor tensión tiene que ver con las revelaciones que se han hecho sobre
posibles irregularidades en los pagos de impuestos de las enormes compañías del magnate.
Según reporta, por ejemplo, The New York Times y el portal MediaIte, el exmandatario contó a sus asesores que estaba “nervioso” por el hecho de que su derrota se tradujera en que la justicia de ese país le formule un ‘indictment’. Mientras estuvo en la Casa Blanca no podía tener un proceso de esta naturaleza, por protección constitucional, pero ahora eso evidentemente puede cambiar.
El nerviosismo ha comenzado a crecer por los rumores de que Cyrus Vance Jr., el fiscal del distrito de Manhattan, está investigando si existieron maniobras en la compañía Trump para, por medio de deudas y otras movidas financieras, pagar menos impuestos.