¿Salvar a un familiar… o convertirte en su cómplice? Mega 97.9 NYC El Vacilon de La Manana
Un estudio realizado por el Centro de Investigación para la Recuperación Familiar analizó durante
dos años a 500 familias que tenían un ser querido luchando contra la adicción al alcohol o las drogas.
Los investigadores dividieron el apoyo familiar en dos categorías: Apoyo saludable: ayudar a la persona
a ingresar a un programa de rehabilitación, asistir a terapias familiares, ofrecer transporte a reuniones
de recuperación, brindar apoyo emocional y establecer límites claros. Conductas que fomentan la adicción
(habilitación): prestar dinero constantemente, pagar deudas relacionadas con el consumo, mentir para cubrir
sus problemas, permitir el uso de drogas o alcohol en la casa y evitar que la persona enfrente las
consecuencias de sus actos. Según los resultados, el 68% de las personas que recibieron apoyo con
límites claros ingresaron a tratamiento o lograron mantenerse sobrias durante al menos seis meses.
En cambio, solo el 29% de quienes fueron rescatados constantemente por sus familiares mostraron una
recuperación similar. ¿Debe una familia seguir ayudando a un ser querido con una adicción, o llega un punto
en que esa ayuda se convierte en una forma de fomentar su problema?