La campaña es como la caja de bombones de Forrest Gump. Nunca sabes qué político te va a salir... a hacer el ridículo. Durante las semanas que dura la carrera a las urnas los candidatos son capaces de hacer cualquier cosa por un puñado de votos. La pena es que cuando ya tienen el escaño, se olvidan de lo simpáticos, afables, cariñosos y preocupados por la ciudadanía que eran. Nadie ha visto a Pedro Sánchez volver a jugar al baloncesto con niños de barrio o a Albert Rivera subido en un tractor una vez que se ha votado. Pero antes son actores y actrices dispuestos a cumplir el guión a rajatabla. Aunque la película sea de serie B, o incluso X.
Para muestra Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en su faceta de youtuber. El Rubius aún no sale de su asombro. Wismichu ya está buscando otra taza que poder tirar en La Resistencia ante semejante sacrilegio de un formato para milennials, para la Generación Z y que en manos de Colau parece un producto más demodé que un SMS.
Pocos likes y subscribers le auguro en su nueva aventura. Casi los mismos que puede tener como músico Pablo Casado, presidente del PP. Una cosa es que tú toques el bajo en el sótano de tu casa. Y otra, que conviertas El Hormiguero en algo más bajo que tu propio sótano. Casado y Pablo Motos anoche parecían sacados de un capítulo de Callejeros en la Cañada Real cuando el popular cogió el instrumento musical. «¿Pilotas o qué?», le dice Motos. «Es un Fender, macho, tío, ésto no lo he visto yo en mi vida, ésto toca solo, qué bueno tío», aportó sesudamente Casado.
Lo peor de todo, sin embargo, es que la limpia de Pablo Casado va a llegar a algo muy importante. Un pilar básico del partido. El más destacado. Que le diera puerta a los afines a Rajoy, Soraya y Cospedal, da igual. Ahora bien, que se atreva a tocar el mejor himno del mundo, el que tiene la música más pegadiza, el que haría bailar a Franco recién exhumado si hiciera falta, ya es el colmo.
Meterle mano al pirí pirí piríririrí es muy grave. Esa música ha llenado más pabellones deportivos, plazas de toros, campos de fútbol y Montes do Gozo que Rosalía, los Rolling y The Killers juntos. Y su creador, Manuel Pacho, representaba con ella la figura de un hombre hecho a sí mismo. Un emprendedor que saca adelante sus proyectos. ¡Qué más se le puede pedir a una canción Casado!
Y ahora dices que lo quieres cambiar. A lo Leiva, a lo Bruce Springsteen. El mítico paletismo de que todo lo bueno viene de fuera. Que decidas deshacerte de lo que mejor suena en tu partido desde su fundación dice mucho de tu estrategia. Sube el volumen y piénsalo dos veces. Pirí pirí piríririrí pirí pirí... ¡Qué pegadiza es! ¿Verdad?,,, ¡Escuchándolo en nuestro podcast es aún mejor, dale al play!