¿Es compatible una mentalidad científica con la creencia en un Dios sobrenatural? No me refiero a las personas que trabajan como científicos ni a los que hayan estudiado una licenciatura de ciencias, sino a aquellos cuya forma de interpretar el mundo se basa en los principios básicos de la ciencia. ¿son agua y aceite? Como decía Stephen Jay Gould, ¿o pueden coexistir en un mismo individuo simultáneamente?
En EEUU (un país muy religioso y muy científico a la vez), este debate es una locura, entre los que se esfuerzan en fusionar ciencia y religión, en un extremo se puede encontrar la postura sencilla y conciliadora de Gingerich, difícil de rebatir científicamente: El universo, sus leyes, y las constantes de la física están tan bien afinadas que no pueden ser fruto del azar. Para él es mucho más coherente pensar que algo lo ha diseñado.
De aquí a milagros, ascensiones a los cielos, o saltarse la teoría de la evolución…