El intendente de Durazno, Carmelo Vidalín, se anotó un triunfo importante la semana pasada. Y no lo hizo solo, sino en sintonía con la oposición.
Luego de meses de disputa, Vidalín consiguió que en el proceso de construcción del nuevo Ferrocarril Central el Ministerio de Transporte y el Grupo concecisionario de la obra mantuvieran en pie el viejo puente ferroviario sobre el Río Yí, todo un símbolo para los duraznenses.
El jefe comunal blanco había amenazado con renunciar a su cargo si se desmantelaba el puente. Incluso anunció algo más: que en ese caso él mismo se iba a parar enfrente a la maquinaria como “el chinito de Tiananmen”.
Finalmente, se optó por una solución en la que se refuerza internamente la estructura sin afectar la apariencia exterior del puente metálico. Esto permitirá que el puente soporte la carga especial que implicará el pasaje de los trenes de última generación que llevarán al puerto de Montevideo la celulosa producida en la futura planta de UPM 2.
No fue el único hecho político en el que Vidalín fue protagonista. Casi al mismo tiempo Vidalín recibió en audiencia a dirigentes que llegaron a Durazno como parte de la gira “El Frente Amplio te escucha”. Luego del encuentro, Vidalín aseguró que ese tipo de “reuniones impulsadas por la coalición de izquierda jerarquizan la convivencia republicana en nuestro país.”
Conversamos En Perspectiva con el intendente de Durazno a propósito de estos y otros temas.