Este domingo, podríamos decir, volvemos a la "normalidad”, a lo que llamamos en las celebraciones de la Iglesia el “tiempo durante el año” o “tiempo ordinario”. “Ordinario” en el sentido de que no sale de lo común, de lo regular, de lo que sucede habitualmente.
Pero cuando vamos al evangelio, nada es “común”. Siempre hay algo extraordinario en lo que Jesús dice y hace; algo que marcó la vida de sus discípulos, que guardaron en su memoria aquellas cosas y nos las transmitieron en sus escritos que han llegado hasta hoy.
Mi reflexión sobre el evangelio del X Domingo durante el año, ciclo B, 9 de junio de 2024.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones.