Las personas pasamos una gran parte de nuestra vida en el entorno laboral, donde nos encontramos sometidos a constantes exigencias. El trabajo puede ser una forma de autorrealización, especialmente si nos dedicamos a una profesión que nos apasiona; pero también es cierto que el entorno profesional puede ser además un ambiente estresante. En este, se nos exige estar permanentemente al cien por cien de nuestras capacidades, y ofrecer los mejores resultados. Por ello, los problemas en el trabajo pueden suponer un gran impacto en la calidad de vida de una persona.