Un texto que, en principio debemos entender va hacia los dirigentes del pueblo, especialmente en tiempos del profeta, en donde se había olvidado la exigencia de la ley y el culto era sólo externo, lo que había causado que el pueblo se desviara hacia los ídolos, debemos también releerlo bajo la óptica de nuestra vida cotidiana, sobre todo, aquellos que tenemos autoridad, empezando desde los padres de familia, hasta los gobernantes, sin dejar por supuesto, a los pastores de la Iglesia que son a quienes, en su momento, se dirige esta advertencia del Señor.
Support the show