Si algún defecto podríamos encontrarle a Dios ese sería su FALTA DE MEMORIA PARA NUESTROS PECADOS. Dios, como nos lo dice hoy el Profeta, no está buscando castigarnos o enviarnos a la muerte eterna, sino todo lo contrario: continuamente, y desde la creación del hombre, ha buscado por todos los modos que el hombre lo ame, lo escuche, lo obedezca y tenga con ello la felicidad en este mundo y, después, la vida eterna.
Support the show