En Viviendo la Pascua, hoy iniciamos con una pregunta: ¿por qué volvemos a lo mismo, aun cuando ya sabemos que nos hace daño?
Muchas personas cargan con esa experiencia. Reconocen que hay reacciones que desgastan, decisiones que complican la vida, hábitos que restan paz, formas de hablar o de actuar que terminan afectando lo que más valoran. Y, aun así, con el paso de los días, regresan a lo mismo. Eso produce frustración, cansancio y, en algunos casos, hasta la idea de que cambiar es casi imposible