El relato de Marcos nos lleva al momento en que Jesús, resucitado, se aparece a María Magdalena, a quien el Maestro había liberado de siete demonios. No es casualidad que ella, una mujer marcada por la restauración, sea la primera en recibir la noticia viva de la esperanza. Sin embargo, al compartir su experiencia, con los discípulos encuentra incredulidad en quienes más deberían haber confiado.