Relata las instrucciones que Jesús da a sus apóstoles antes de enviarlos a predicar. Les encomienda anunciar que el Reino de los cielos está cerca, realizar sanaciones, resucitar muertos y expulsar demonios, todo ello de forma gratuita. Además, les instruye a viajar con austeridad, sin provisiones ni dinero, y a buscar hospedaje en casas de personas dignas, prometiendo que su paz bendecirá esos lugares. Si no son recibidos, deben sacudir el polvo de sus pies como señal de que no tienen nada que ver con esa casa o ciudad, advirtiendo que su rechazo tendrá un juicio más severo que el de Sodoma y Gomorra en el día del juicio.