Narra cómo Jesús, junto al mar de Galilea, sana a multitudes de enfermos (cojos, ciegos, mudos) que le traen, quienes glorifican a Dios, y luego, sintiendo compasión por su hambre, multiplica siete panes y unos pocos peces para saciar a miles, recogiendo siete canastas de sobras, un evento que resalta la compasión de Jesús y la provisión divina, similar a la primera multiplicación pero con detalles que apuntan a los gentiles.