Decimos que un día es malo cuando las cosas no salen como lo planeamos, olvidándonos inocentemente que formamos parte de un plan mayor que tiene sus tiempos y momentos perfectos.
Decimos que un día es malo cuando las cosas no salen como lo planeamos, olvidándonos inocentemente que formamos parte de un plan mayor que tiene sus tiempos y momentos perfectos.