Te voy a contar mi historia en el Capital Growth Experience, el evento organizado por Diego Moya que, en teoría, era una experiencia de inversión de alto nivel… y que en la práctica terminó pareciéndose peligrosamente a una secta financiera premium.
Fui invitado por un amigo inversor, entré con la mejor intención y salí con la sensación de haber asistido a una misa laica para millonarios ansiosos, llena de “clanes”, coaches, música épica, manipulaciones emocionales, testimonios casi mesiánicos y un objetivo muy claro: venderte programas de cinco cifras.
En este episodio te explico cómo funcionan los nuevos telepredicadores financieros, cómo han evolucionado desde el telepredicador religioso clásico, por qué ahora apuntan a gente con patrimonio alto… y cómo viví desde dentro los dos días más surrealistas que he visto en un supuesto evento de inversión.
Disclaimer
Lo que vais a escuchar es exclusivamente mi experiencia personal y mis opiniones subjetivas como asistente a un evento público. No estoy acusando a nadie de cometer actos ilícitos ni describiendo hechos con valor jurídico.
Todo lo que cuento son mis sensaciones, mis percepciones y mi interpretación de lo que viví —con el tono habitual del podcast: mezcla de ironía, análisis y humor.
Dicho eso, sí creo que en este tipo de eventos existen dinámicas y técnicas de persuasión muy agresivas que pueden poner en aprietos a inversores poco experimentados, especialmente a quienes no tienen formación financiera sólida. Y si puedo aportar algo es precisamente esto: que se hable de estas prácticas, que se analicen, y que cada uno pueda protegerse mejor como consumidor y como inversor.