FLAMENCO DE PAPEL

FLAMENCO DE PAPEL

By Diego MorillaMusic
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FLAMENCO DE PAPEL episodes

  • 11 - FLAMENCO DE PAPEL: El Peluso, el otro Charlot 06/12/2019
    Sevilla ha dado muchos artistas, pero ninguno con la gracia y estilo de JOSÉ MARTÍNEZ TRIANO, más conocido en el mundo del cante flamenco con el nombre artístico de EL PELUSO. Nació en Sevilla, en el año de 1919 y destacó mayormente por su gracia para interpretar canciones o cuplés por bulerías, de forma cómica en sus actuaciones, que solía realizar vestido de Charlot. Pero cuando cantaba “por derecho” era un fuera de serie, sobre todo por Fandangos que hacía de forma magistral.
    42 min
  • 10 - FLAMENCO DE PAPEL: Mujeres que dejaron huella en el Flamenco 29/11/2019
    Si en la época de la Edad de Oro del Flamenco, segunda mitad del siglo XIX, se incrementó la aparición de las mujeres en el Flamenco, no podemos decir lo mismo de la etapa posterior llamada Ópera Flamenca, primera mitad del siglo XX. Sin embargo, muchas mujeres dejaron su impronta en el Flamenco con creaciones de palos o estilos de cantes que han llegado hasta nuestros días. Podíamos citar a La Serneta, La Trini, Paca Aguilera, Anilla la de Ronda, La Roezna, María Borrico o Pepa de Oro, por poner algunos ejemplos.
    55 min
  • 09 - FLAMENCO DE PAPEL: El Carbonerillo y la monomanía que le quitó la vida 22/11/2019
    El Carbonerillo, se llamó Manuel Vega García y nació un 8 de febrero de 1906 en la calle Sol de Sevilla. Su padre Manuel Vega Villar vendía carbón en el barrio sevillano de la Macarena. Vivió en la denominada etapa de la Ópera Flamenca donde el fandango era la estrella más importante del repertorio flamenco. Manolo El Carbonerillo tuvo una vida corta e intensa. Un desengaño amoroso le torturó durante toda su corta vida. Como consecuencia de la mala vida que llevaba, con treinta años de edad le diagnosticaron tuberculosis pulmonar, que le provocó la muerte un 6 de abril de 1937.
    50 min
  • 08 - FLAMENCO DE PAPEL: La Guapa de la Trini 15/11/2019
    Fue una triunfadora de aquellos Cafés Cantantes por los que corría el dinero a raudales. Su nombre se escribía con letras mayúsculas en la época más gloriosa del Flamenco en Málaga, “La Trini”. Trinidad Navarro Carrillo, más conocida en el mundo del Flamenco como “La Trini”, nace en 1866 en Málaga y hay muchos espacios sombríos y muchas lagunas en su biografía. No está muy claro ni los datos de su nacimiento, ni el lugar del fallecimiento ocurrido en 1930 a la edad de 64 años.
    49 min
  • 07 - FLAMENCO DE PAPEL: Mercé La Serneta 08/11/2019
    Merced La Serneta, nombre artístico de Mercedes Fernández Vargas. Nacida en el barrio jerezano de la Albarizuela un 19 de marzo de 1840. Escasos y bastante confusos son los datos que tenemos de su vida. Guitarrista y cantaora es más conocida en el Flamenco por ser creadora de soleares, aunque también cultivó otros estilos o palos flamencos como la Serrana, Polo, Martinete o Malagueñas. Según Martín Barbadillo, crítico flamenco, su padre Salvador Fernández Costa, tenía una fragua en Jerez y es allí donde Mercedes escucha a los principales maestros de la época. El mismo autor apunta que Mercedes se trasladó a Utrera en 1882 por cuestiones familiares. Allí residió hasta su fallecimiento el 18 de junio de 1912 a la edad de 72 años. Gozó de mucha fama y compartió escenario con los grandes de la época en los Cafés Cantantes de Sevilla, Jerez y Madrid. El motivo de su apodo lo explicó ella misma en una entrevista que le hizo el periodista Roberto de Palacio en 1901 para la revista “Alrededor del mundo”. Serneta es el nombre de un pájaro que se mueve muy rápido y Mercedes era muy nerviosa de niña y su madre le decía: “Anda, que pareces una sernetilla”.
    41 min
  • 04 - FLAMENCO DE PAPEL: Gabriel Macandé, el loco de los caramelos 18/10/2019
    En la Cádiz de principios de 1900, por sus calles, entre ruidos de carros y murmullos de gente, se escucha el cantar de los pregoneros. Gritan y cantan por los barrios los nuevos mercaderes. Vendedores ambulantes que ofrecen sus productos entonando sus cánticos para promocionar sus mercancías.
    Hacían muy populares sus pregones voceando las mercancías que vendían, mientras se pateaban la ciudad por las calles de arriba abajo, a la búsqueda de unas perras gordas, para ganarse la vida como buenamente podían.
    Carboneros con el rostro ennegrecidos, afiladores que hacían sonar sus flautas, vendedores de sandía y meloneros que con una navaja en el bolsillo daban a catar sus productos, limpiabotas, lateros y todo un sinfín de trabajadores artesanales inundaban las calles de la Tacita de Plata.
    Entre ellos, uno muy singular y especial para el mundo del flamenco: el vendedor de caramelos. Con su pantalón de pana permanente y curtido por el uso, sus zapatillas de esparto, gorra y un pañuelo al cuello, su rostro reflejaba la dureza de la vida, y su difícil situación familiar. Gabriel Macandé, que así le decían, recorría cada día las calles de su ciudad natal para ganarse la vida y salir adelante.
    Francisco Gabriel Día Fernandez, gitano nacido en una familia pobre, en 1897 en Cádiz, más conocido como Macandé, ya desde muy niño tenía que ganarse la vida vendiendo caramelos por las calles. Él mismo fabricaba los caramelos con aguardiente de menta y limón, y que envolvía en estampas de toreros de la época y se echaba a las calles a pregonarlos.
    En este pregón, Gabriel mezclaba tercios de seguiriya, soleá, tangos y bulerías. “Tenía loco a todo Cádiz y por cualquier sitio que iba, siempre llevaba detrás a treinta o cuarenta personas”, cuenta Eugenio Cobo, su biografo.
    Mientras más cantaba, su fama cantaora no paraba de crecer y cada vez eran más los cantaores y aficionados que lo buscaban para escucharlo cantar. Pero su carácter un tanto raro y desequilibrado, y su profesión ambulante, hicieron que Macandé se convirtiese en una especie de nómada que iba cambiando de residencia con su canasta de caramelos a cuestas.
    Su personalidad inquieta y deprimida terminó de torcerse y agravarse cuando de su matrimonio con Encarnación, sordomuda, nacieron sus tres hijos igualmente sin palabras. Decía Pericón, que “no era un loco malo ni na, ni hacía daño a nadie; na más que aquello de los chiquillos mudos lo trastornó de tal manera…”.
    Macandé es como llaman los gitanos de Extremadura a los locos o chalaos. Sí, se volvió loco pero sólo los crueles y inhumano se reían de él. Las demás personas, la mayoría, acompañaban su demencia con silencio y conmoción.
    Cuanto más crecía su fama como cantaor, menos le gustaba cantarle a la gente. Nunca aceptó cantar por dinero. Muchos cantaores y aficionados que se desplazaban a Cádiz sólo para escucharlo cantar, se marchaban sin escucharlo.
    En 1935 a la edad de 38 años ingresó en el Manicomio de Capuchinos de Cádiz. Durante la larga estancia que allí pasó, iban a visitarlo numerosos amigos y cantaores, entre ellos Manolo Caracol, que lloraba cuando lo escuchaba cantar.
    Con una tubérculosis avanzada, una esquizofrenia severa, ya casi ciego por un tracoma y una sifilís que contrajo en algún prostíbulo, terminó sus días en el manicomio donde falleció en 1947, a la edad de 50 años.
    “Gabriel Macandé nació en la oscuridad, vivió en la oscuridad y murió en la oscuridad” escribe su biógrafo. De su garganta salieron los sonidos más bonitos del flamenco y, sin embargo, fue el silencio, el de su mujer y sus tres hijos mudos, el que le atormentó hasta su muerte.
    42 min
  • 03 - FLAMENCO DE PAPEL: Rita la Cantaora, entre el mito y la realidad 11/10/2019
    En 1859 nace en Jerez de la Frontera Rita Giménez García. Desde muy joven se ganó la vida actuando en teatros y cafés cantantes del momento. Aunque su talento como cantaora la hizo famosa en su época, éste no fue el motivo por el cual ha pasado a la posteridad. La buena predisposición de Rita para agradar a su público, la llevaba a trabajar más horas que el resto de sus compañeros. Ella no era capaz de decir que no cuando, entre aplausos y vítores, le pedían a modo de “propina” que siguiera cantando uno y otro cante más. Rita actuaba en las horas más intempestivas, en los escenarios donde otros artistas no querían y por un salario tan bajo que la mayoría de artistas no aceptaban. A Rita le tocaba hacer todos aquellos trabajos que a los demás les parecían injustos y discriminatorios. Así que actualmente cuando nos encontramos ante una situación similar, decimos: “Eso que lo haga Rita la Cantaora”. Sí, Rita la Cantaora no fue ni un mito ni una ficción, sino una cantaora que destacó en los cantes por Soleares, Malagueñas y en los palos festeros como las Bulerías. La mayor parte de su carrera profesional la desarrolló en Madrid, donde se convirtió en una figura importante y destacada de los Cafés Cantantes de la época. Ya de anciana, Rita la Cantaora vive en el barrio de Carabanchel Alto cuidando de sus nietos. En 1936 estalla la Guerra Civil y por motivos de seguridad, todos los habitantes de este barrio madrileño fueron evacuados. Rita y su familia fueron acogidos en Zorita del Maestrazgo en la provincia de Castellón, falleciendo un 26 de enero de 1937, a la edad de 78 años. Tristemente la historia se repite en tantas y tantos artistas que triunfaron en el pasado, saboreando las mieles del triunfo y el éxito, sin embargo, quedaron olvidados viviendo en la miseria.
    39 min
  • 02 - FLAMENCO DE PAPEL: El Chato de Las Ventas, flamencos en el olvido 04/10/2019
    PEDRO MARTÍN ALONSO, cantaor payo, más conocido con el nombre artístico de EL CHATO DE LAS VENTAS, nació en Illescas (Toledo), en el año 1886. De niño se marchó con sus padres a Madrid, y murió en la cárcel de Cáceres (Extremadura), el 3 de noviembre 1936 a las 9:00 horas de un infarto de miocardio, ante el anuncio de su fusilamiento. Trabajaba de mecánico tornero cerca de la Plaza de Las Ventas (Madrid) y vivió en el barrio de Lavapiés (Madrid). Se inició artísticamente muy joven, participando en concursos y obteniendo algunos premios. Se le considera creador de una malagueña basada en la de La Trini, en opinión de Alfredo Arrebola, y otros teóricos, y en la de Paca Aguilera, según M. Yerga Lancharro. De su repertorio destacan las milongas, fandangos y malagueñas. Gran parte de su discografía, que es amplia, contiene letras jocosas posiblemente compuestas por él mismo. Su malagueña la han recordado en discos Antonio de Canillas y Alfredo Arrebola.
    36 min

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Una mirada personal de la historia del Flamenco contada a través de las biografías de sus protagonistas.