FLAMENCO DE PAPEL

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By Diego MorillaMusic
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FLAMENCO DE PAPEL episodes

  • 31- FLAMENCO DE PAPEL: Cayetano Muriel "Niño de Cabra" 150 años de su nacimiento
    El 8 de enero de 1870 en Málaga, sale el primer número del periódico satírico “La Escoba: manojo de algarabíos literarios para barrer y limpiar muchas cosas sucias”, dirigido por el republicano Teobaldo Nieva. Tres meses más tarde, un 12 de marzo en Madrid, se realiza un consejo de guerra para juzgar al Duque de Montpensier, que había matado en duelo a su primo el infante don Enrique de Borbón. El 18 de junio de este mismo año se decreta la ley por la que se implanta el Código Penal en España. La semana siguiente, la reina Isabel II de España, exiliada en Paris, abdica del trono en favor de su hijo Alfonso XII y mientras tanto las Cortes españolas eligen a Amadeo de Saboya, Amadeo I, para ocupar el trono en nuestro país. Será en el verano de este mismo año cuando nace una de las grandes figuras para la historia del Flamenco, aunque ha sido injustamente tratado y tristemente olvidado.
    Cayetano Muriel Expósito, de nombre artístico “Niño de Cabra”, nació en Cabra (Córdoba) en el número 5 a los pies de la Cuesta de San Juan, en el barrio del Cerro, el día 7 de agosto de 1870. Fueron sus padres, José Muriel Corpas y María de la Cruz Expósito, que sacaron adelante a cinco hijos con las lógicas carencias económicas de aquellos difíciles años. Ya en la Nochebuena de 1876, se escucharon los primeros cantes de Caetanito, como cariñosamente le llamaba su familia.
    Junto al guitarrista Paco de Lucena, Cayetano Muriel es considerado el primer artista con proyección que dio el flamenco en la provincia de Córdoba. Tuvo los oficios de barbero, molinero y vendedor ambulante de telas, hasta que merced a su privilegiada voz abandona su oficio para dedicarse al cante y con veinte años debuta en el Café del Burrero de Sevilla junto a Don Antonio Chacón.
    Actuó en Antequera, Lucena, Córdoba capital, Rute y Málaga, con esporádicas actuaciones en Madrid y Barcelona. No le gustaba cantar en los grandes escenarios, prefiriendo la reunión de cabales. Se hizo acompañar por los mejores guitarristas de su tiempo: Ramón Montoya, Manolo de Badajoz, Enrique López, Enrique Molina, entre otros.
    Es considerado el mejor intérprete de los fandangos de Lucena, y siendo el primero que los grabó. Creó su propia malagueña, su guajira, y su peculiar caña, aparte de destacar en todos los cantes, lástima que no grabara saetas, como queda acreditado que las cantó a las imágenes en Semana Santa, en Lucena, en Cabra y en Antequera. Resulta chocante que Cayetano Muriel no haya sido considerado como una figura esencial del Flamenco, puesto que convivió y escuchó a los grandes de su tiempo como: Don Antonio Chacón, la Trini, la Niña de los Peines, y otros muchos grandes artistas flamencos.
    Cuenta el egabrense con dos Peñas Flamencas en honor a su nombre, una en su pueblo natal, Cabra y otra en su lugar de fallecimiento, Benamejí; así como una calle a su nombre en Málaga capital, en el barrio del Torcal, junto a la calle Don Antonio Chacón, del que fue su discípulo. Poco a poco se fue perdiendo el interés por este maestro del Cante, que sin saber cómo ni por qué, un manto de silencio lo cubrió a partir de su muerte, acaecida en Benamejí, provincia de Córdoba, un 9 de mayo de 1947 a la edad de 77 años.
    42 min
  • 30 - FLAMENCO DE PAPEL: Enrique "El Mellizo" (III) Compositor, intérprete, puntillero y matarife 12/06/2020
    Enrique “El Mellizo” cantaor gaditano que vivió entre 1848-1906, compositor, intérprete, puntillero y matarife. Para algunos fue una persona simpática, recurrente y con gracia que le gustaba rodearse de sus amigos. Fue un genial músico que creó escuela y cuna que todavía hoy persiste y le rinde pleitesía.
    Para otros fue un hombre raro, misterioso e introvertido que cuando caía en terribles depresiones, le gustaba visitar iglesias, el muro del manicomio de Cádiz donde le gusta cantar a los locos y pasear por la playa y cantarle al agua. El escritor chiclanero Fernando Quiñones ha sido el flamencólogo que más ha estudiado y ha escrito sobre la vida y obra de Enrique El Mellizo.
    Nunca fue lo que hoy entendemos por un cantaor profesional, trabajó toda su vida en el matadero de Cádiz y se ayudó económicamente cantando en los tablaos y en reuniones privadas.
    Fue el descubridor de don Antonio Chacón, al escucharle en una fiesta celebrada en Jerez de la Frontera, en 1886, cuando Chacón tenía 17 años, con motivo del triunfo del torero Hermosilla en una corrida, recomendándole para cantar con él en la famosa Velada de los Ángeles de Cádiz. Chacón nunca olvidaría su gentileza.
    Los relatos sobre El Mellizo caminan entre el mito y la realidad. Se sabe tan poco de este gran genio del Flamenco, que sólo existe una fotografía de él. Foto que consiguió Augusto Butler, más conocido como Máximo Andaluz, 34 años después de la muerte del cantaor. Se la proporcionó el cantaor Juan Jambre que la tenía porque Antonio, el hijo de Enrique El Mellizo se la prestó antes de irse a la mili, para que la copiara. Vemos al dueño de un físico insignificante, más bien ingrato, según puede apreciarse en su foto de extraño sombrero y corbata, tristón y romántico por naturaleza.
    Sus malagueñas son las más grabadas por los artistas flamencos del pasado y actuales y muy interpretadas en todos los festivales y concursos de cante flamenco.
    En la calle Mirador del barrio de Santa María de la capital gaditana nació Enrique el 1 de diciembre de 1848, en este barrio tiene Enrique un busto con una placa al pie, que dice:
    «Enrique, El Mellizo, pontífice del cante gaditano y fuente pura con hechizo, fundiste flamenco y gregoriano, dejando escuela y legado».
    44 min
  • 29 - FLAMENCO DE PAPEL: Enrique "El Mellizo" (II) Compositor, intérprete, puntillero y matarife 05/06/2020
    Francisco Antonio Enrique Jiménez Fernández, más conocido en el Flamenco como Enrique “El Mellizo”. Sobrenombre heredado de su padre, un gitano matarife que parece ser era mellizo con uno de sus hermanos.
    Se casa Enrique “El Mellizo” un 8 de febrero de 1874 con Ignacia Espeleta Ortega, hija del mataor de toros Francisco Espeleta, con lo que enlaza con dos grandes dinastías de artistas, los Espeleta y los Ortega, familias de cantaores, bailaores y toreros de renombre.
    Trabajaba Enrique en el matadero de Cádiz donde trabajaban afamados puntilleros y desde donde salieron muchos cantaores y toreros. Compagina Enrique su trabajo de matarife con el de puntillero, que era su verdadera vocación. En algunas ocasiones ejerció de banderillero y picaor de los toreros Gallito, Frascuelo o Hermosilla.
    Estamos hablando de uno de los más grandes compositores, creadores e intérpretes de la historia del Flamenco. Nos dejó dos estilos de malagueñas, tres de soleares, dos estilos de seguiriyas, alegrías, tientos y saeta.
    No se tiene muchos datos personales sobre Enrique “El Mellizo”, pero parece ser que era una persona rara y misteriosa que le gustaba frecuentar las iglesias y los psiquiátricos de la época. Fallece Enrique Jiménez “El Mellizo” un 30 de mayo de 1906, en Sevilla, de tuberculosis pulmonar, la enfermedad de la época, la misma que se llevó a Manuel Torres y a El Carbonerillo.
    47 min
  • 28 - FLAMENCO DE PAPEL: Enrique "El Mellizo" (I) Compositor, intérprete, puntillero y matarife
    ENRIQUE “EL MELLIZO” (1848-1906)
    Tras la muerte de Fernando VII en 1833 y el afianzamiento del gobierno constitucional en España, surgieron dos corrientes dentro del liberalismo: la progresista, con figuras como Mendizábal y, sobre todo, Espartero; y la moderada, que tenía por principal cabeza al general Narváez. Muchos liberales progresistas conspiraban contra el gobierno moderado desde 1843, pero con escasa relevancia salvo el Levantamiento de Solís en 1846, que terminó en fracaso.
    En estos años de conspiraciones políticas en España, nace en 1848 en el barrio gaditano de Santa María uno de los pilares fundamentales del cante Flamenco en Cádiz y creador e intérprete relevante en la historia del Flamenco.
    Francisco Antonio Enrique Jiménez Fernández, más conocido en el Flamenco como Enrique “El Mellizo”. Sobrenombre heredado de su padre, un gitano matarife que parece ser era mellizo con uno de sus hermanos.
    Se casa Enrique “El Mellizo” un 8 de febrero de 1874 con Ignacia Espeleta Ortega, hija del mataor de toros Francisco Espeleta, con lo que enlaza con dos grandes dinastías de artistas, los Espeleta y los Ortega, familias de cantaores, bailaores y toreros de renombre.
    Trabajaba Enrique en el matadero de Cádiz donde trabajaban afamados puntilleros y desde donde salieron muchos cantaores y toreros. Compagina Enrique su trabajo de matarife con el de puntillero, que era su verdadera vocación. En algunas ocasiones ejerció de banderillero y picaor de los toreros Gallito, Frascuelo o Hermosilla.
    Estamos hablando de uno de los más grandes compositores, creadores e intérpretes de la historia del Flamenco. Nos dejó dos estilos de malagueñas, tres de soleares, dos estilos de seguiriyas, alegrías, tientos y saeta.
    No se tiene muchos datos personales sobre Enrique “El Mellizo”, pero parece ser que era una persona rara y misteriosa que le gustaba frecuentar las iglesias y los psiquiátricos de la época. Fallece Enrique Jiménez “El Mellizo” un 30 de mayo de 1906, en Sevilla, de tuberculosis pulmonar, la enfermedad de la época, la misma que se llevó a Manuel Torres y a El Carbonerillo.
    42 min
  • 27 - FLAMENCO DE PAPEL: Recordando a Lázaro Camacho 15/05/2020
    Nace Lázaro Camacho Rodríguez un 5 de noviembre de 1942 en nuestra localidad de Mijas. De profesión albañil alicatador, nunca se dedicó profesionalmente al cante, aunque tenía facultades para ello. De personalidad tímido y reservado, muy perfeccionista y tan exigente consigo mismo en lo que se refiere al cante, que a veces no se sentía cómodo por la presión a la que se sometía. Para los que lo conocimos, destaca en Lázaro su saber estar, su educación y exquisito comportamiento dentro y fuera de los escenarios. Una persona prudente en sus actuaciones que nunca le gustaba ni molestar ni crear polémicas, ni destacar, cosa muy habitual en el ambiente flamenco. Aficionado al cante ya desde niño, fue un buen cantaor local que sus actuaciones en los escenarios no se prodigaron más allá de nuestra comarca. Participó en el programa de Radio Costa del Sol de Fuengirola Flamenco entre Amigos en 1985, en el Festival Flamenco de Mijas de 1993 en el Auditorio de Mijas, en la XXXVIII edición del Festival Flamenco Santa Fe de Los Boliches el 13 de julio de 2017 y en el VI Festival Flamenco Feria de Mijas el 1 de septiembre de 2017 en estos dos últimos con la guitarra de Carlos Haro. Así mismo, colaboró con las tres peñas de nuestra localidad: Peña Unión del Cante, Peña El Gallo y Peña del Sur en numerosos encuentros e intercambios de Peñas Flamencas. Cantaor clásico y tradicional que le gustaba interpretar los cantes más añejos. Destacó en los cantes por soleares, seguiriyas, granaínas y media granaína, farruca y fandangos. Seguidor de los cantaores Vallejo, El Pinto, Canalejas, Fregenal, El Niño de Orihuela, entre otros, y de Fosforito que era uno de sus ídolos. Fallece Lázaro Camacho un 17 de mayo de 2019 a la edad de 76 años. Todos los aficionados al cante lo recordamos con mucho cariño, por ser noble persona y muy buen aficionado al cante, como se refleja en esta poesía compuesta por su amigo Salvador Moreno:
    Un 17 de mayo
    tendremos en la memoria
    que un gran amigo nuestro
    se marchó para la gloria.
    Se marchó rumbo a los cielos
    porque el Señor lo llamó
    pues hace tiempo que quería
    escuchar al ruiseñor
    que en Mijas nacería
    y jamás escuchó
    sus bonitas melodías.
    1 hr 17 min
  • 26 - FLAMENCO DE PAPEL: Recordando a Juan Ramón "El Peluquero" 17/04/2020
    Desde finales del siglo XVI, y durante las décadas siguientes, la guitarra se convirtió para los barberos en un icono de su profesión. En las barberías se practicaban sangrías, sacaban muelas, daban puntos de suturas, ponían inyecciones, pero también se practicaba el arte de la guitarra. Son muchos los testimonios que así lo confirman y numerosos los guitarristas que allí se formaron. Paco El Barbero, Paco de Lucena, Paco El Águila, Pepe de Badajoz, Paco de Antequera, son algunos ejemplos. Hasta surge una nueva forma de atacar las cuerdas o rasgueado conocido con el nombre de “toque a lo barbero.” Incluso hay autores que llegan a decir que “el flamenco salió de las barberías”. Así lo afirman los antropólogos sevillanos Alberto del Campo y Rafael Cáceres. Las barberías en el siglo XVI eran lugares de reuniones donde se tocaba y cantaba.Y un barbero muy especial traemos hoy a nuestro Flamenco de Papel, Juan Ramón Navarro Quirós, nativo de Antequera y de profesión barbero, aunque a él no le gustaba ese sustantivo, por eso era conocido por todos como Juan Ramón “El Peluquero”. Residió en Fuengirola desde el año 1970 y se casó con María Teresa con la que tuvo 4 hijos. Juan Ramón cantaba desde niño, y ganó el primer premio en un concurso de aficionados, en Antequera. También hacía sus pinitos con la sonanta que era una de sus grandes pasiones. Fundó la Peña Club Taurino de Antequera donde organizaba festivales y concurso de cante flamenco. Fue presidente y fundador de una Peña que se hizo en Los Boliches, en el Bar Los Gallegos. Así mismo es fundador de la Peña Flamenca Unión del Cante. Fallece Juan Ramón un 20 de abril de 2019, en Fuengirola a la edad de 75 años.
    1 hr 17 min
  • 25 - FLAMENCO DE PAPEL: Anastasio Ortigosa "Rompiendo el silencio" 03/04/2020
    En Zafarraya, pueblo andaluz del poniente sur granaíno, nace Anastasio Ortigosa Cabello, conocido en el mundo del Flamenco con su propio nombre. Anastasio Ortigosa reside en Mijas desde el año 1967.
    Conocedor de un amplio abanico de palos o estilos flamencos, ha participado en numerosos festivales y concurso de cante Flamenco. Ha obtenido dos segundos premios del Velero Flamenco de Mijas; segundo premio del Concurso El Gallo Flamenco, también de Mijas; primer premio en el Concurso EL Jabegote Juan de la Loma y primer premio de Saetas de la Hermandad de la Pasión de Fuengirola, entre otros premios.
    Se siente cómodo en la interpretación de los cantes de Málaga: malagueñas, jabera y rondeña, y en la serrana, bambera y fandangos.
    Tiene en su haber dos trabajos discográficos:
    - “Puerta Oscura”, disco de vinilo grabado en el año 1990, con el guitarrista de Benaque, Antonio Losada, ya fallecido en 2013.
    - Y un segundo disco en CD del año 2019 titulado “Rompiendo el Silencio”, con la guitarra y la dirección musical de Enrique Heredia. Guitarrista nacido en Fuente Vaqueros, provincia de Granada.
    49 min
  • 24 - FLAMENCO DE PAPEL: El Mochuelo, de la fama y el éxito al olvido 27/03/2020
    A finales del siglo XIX era algo cotidiano encontrar cada día, por el barrio sevillano de San Román, a un cuchillero muy singular. Afilando cuchillos se ganaba la vida Antonio a la edad de 12 años. Pero lo que más le gustaba, era cantar.
    Tanto era su afición que un conocido suyo que lo escuchó cantar, lo presentó en el Café de San Agustín, en Sevilla, ganando un duro cada noche, cantándole a la bailaora Enriqueta la Macaca. Sí, cobrando veinte reales de la época cada noche, cuando un café o una copa costaba treinta y cinco céntimos, eso sí, pudiendo ver el espectáculo una vez, por lo menos.
    De este Café Cantante pasó al más importante de toda España, al templo flamenco del Café de Silverio. De aquí, su fama se extendió por toda la península. Llegó a cantar hasta en el Café Madrid de Oviedo y por diferentes comunidades españolas. De ahí que fue el primer cantaor que incorporó en su repertorio cantes regionales como jotas, pravianas y la farruca, que se cree que fue él quien la creo.
    El Rey de la Farruca, como fue llamado en su época, no se conformó con hacer giras por toda España, sino que se embarcó rumbo a las Américas formando parte del espectáculo “Ases del Flamenco”. Recorrió México, Argentina y Uruguay, ganando treinta duros diarios. Su fama traspuso las fronteras y lo llamaron desde París la Casa Pathé, para impresionar sus cantes en los primeros cilindros de cera, inventados por Edison, que llegaron a nuestro país.
    Fue de los primeros cantaores flamenco que grabó. En 1901 la revista “Alrededor del Mundo” publicó lo siguiente referente a su “quejío” : “ … su voz es la que mejor recoge el fonógrafo …”. Durante la primera década del siglo XX figuró en la mayoría de teatros y carteles de la época. Se dice que Antonio Pozo Rodríguez, más conocido en el Flamenco como “El Mochuelo” ganó con su arte más de cuarenta mil duros de la época. Sin embargo según lo ganaba lo gastaba "no me privé de nada. Viví siempre bien" decía.
    La fama de “El Mochuelo” se hizo en Madrid, él mismo lo decía. Su cante no era de jondura, como se suele decir, fue un cantaor de perfil vocal melismático y ajilguerado. Su calidad interpretativa fue más bien escasa.Tampoco se distinguió por su genio creativo. Pero fue muy prolífero, en su época fue de los cantaores que más grabó junto a la Niña de los Peines. Y gracias a estas grabaciones podemos saborear, conocer y estudiar la evolución de los estilos del cante Flamenco.
    Le toco convivir en una época en la que se ganaban la vida otros cantaores con apodos de pequeñas aves, como El Canario o El Canario Chico. Se cuenta que en una actuación de Antonio Pozo un aficionado que le escuchó cantar por malagueñas, preguntó quien era ese cantaor, otro aficionado respondió de broma: “este no es El Canario, este se parece más a un Mochuelo”, y así quedó para la historia.
    Pero pronto su vida se tuerce, en la década de los treinta, las facultades vocales de este cantaor sevillano nacido en calle Sol en 1871, se le van mermando. Sus actuaciones son cada vez más escasas y limitadas. Se ve obligado a trabajar de camarero donde antes era figura y estrella, paradojas de la vida.
    En 1936 se le ve pidiendo por las calles de Madrid acompañado de un viejo amigo guitarrero, cantando sus viejas canciones con voz ya cascada, pero de vieja solera. Cuando estalló la Guerra Civil española se afincó en San Rafael, provincia de Segovia hasta su muerte en 1937.
    La historia se repite en tantas y tantos artistas que, viviendo en la abundancia, terminaron en la miseria. El Mochuelo fue un pájaro que voló alto quedando su vuelo en el olvido.
    50 min
  • 23 - FLAMENCO DE PAPEL: La Piriñaca y el cante desde el dolor 20/03/2020
    En Jerez de la Frontera de finales del siglo XIX, nace Ana María Blanco Soto en la Calle de la Sangre, del barrio de Santiago. Ana María, más conocida en el mundo del Flamenco como Tía Anica la Piriñaca, apodo heredado de su padre, nace el 11 de abril de 1899, hija de padre gitano y de madre paya. Aunque toda su vida la pasó rodeada de gitanos del barrio de Santiago, era “entreverá”, como dicen en Jerez a las personas mitad gitana y mitad paya, aunque su cante es cante gitano puro.
    Desde su infancia se dedicó a los trabajos del campo y los cortijos y allí se inició en el cante. Se casó con veinte años y su marido le prohibió que cantara en público hasta el punto que no pudo hacerlo ni en las reuniones familiares y tampoco en el bautizo de sus hijos. Una vez fallecido su marido volvió al cante y con esta actividad sacó adelante a sus siete hijos. Así lo cuenta su biógrafo, José Luís Ortiz Nuevo, en su libro «Yo tenía mu güena estrella».
    A principios de los años cincuenta, ya fallecido su marido, canta en ventas y en fiestas privadas y posteriormente actuará frecuentemente en la Venta de El Morito. Cantaora que se prodigó en los palos por soleares, seguiriyas y bulerías, aprendió directamente de sus paisanos Manuel Torre, Antonio Frijones, Juanichi el Manijero y de Tío José de Paula. Cantaba con otros cantaores y aunque era la única mujer, era muy respetada y admirada.
    Su retrato y su voz quedaron grabados en la serie Rito y Geografía del Cante de RTVE, en varias antologías flamencas y en dos discos en solitario: Por el aire de Santiago y Cuatro Veces Veinte Años. Ha quedado para la historia del Flamenco su famosa frase que le dijo al escritor y flamencólogo Caballero Bonald: “Cuando canto a gusto la boca me sabe a sangre”.
    No sabemos cómo sería su cante y su voz de joven porque ya grabó de mayor, cuando su voz y sus facultades ya estaban más mermadas, pero asombró a todos con su cante recio y viril, poderoso y tremendo, arcaico y de gran belleza.
    Intervino en festivales y recibió en vida algunos homenajes. En 1985 la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces le rindió un público y merecido reconocimiento.
    Recientemente se ha cumplido 120 años de su nacimiento. Tía Anica la Piriñaca falleció un 4 de noviembre de 1987, en su ciudad natal Jerez de la Frontera, a la edad de 88 años. Ese día se apagó la voz más antigua del cante que nos quedaba.
    48 min
  • 22 - FLAMENCO DE PAPEL: Los Cuatro Puntales de Huelva, Paco Isidro, maestro y olé
    En la costa de la luz, entre el mar y la sierra, se huele a marismas y salitre. Esa misma luz, alumbró a Francisco Barrera García en Huelva, un 6 de marzo de 1896. Paco Isidro para el mundo del Flamenco, porque lo de Isidro le venía del padre, propietario de un coche de caballos con el que se ganaba la vida. Con 13 o 14 años Paco, “El Niño Isidro”, ya cantaba en fiestas y reuniones flamencas. Cuando se cantaba en las tabernas con los nudillos sobre el mostrador y la mesa, a falta de guitarra. Cuando el Fandango de Huelva pasa de ser bailable a ser cantado para escuchar. La afición de Paco al cante era totalmente innata ya que no existían precedentes familiares. En su juventud trabajó en la empresa paterna compaginando su trabajo con el cante, por eso algunas de sus letras hace alusión al caballo. Posteriormente sería un taxi su medio de vida, recorriendo toda la provincia de Huelva, sobre todo Alosno, donde llegó a conocer su riqueza y variedad de Fandangos. Últimamente, entre los años 40 y 50 del siglo pasado, tenía un kiosco-bar que muchos llamaban “Los jardines de Paco Isidro, en la Plaza del Punto, donde actualmente se alza un monumento en su honor, junto a su hijo Pepe Isidro, sucesor éste, de los fandangos de su padre. En este “Jardín del Cante” Paco promocionó el Cante Flamenco; pues, todos los sábados instalaba una especie de escenario en el que actuaron, casi todos los artistas de Huelva. Nunca dependió exclusivamente del cante para vivir. Hay quien dice que fue el más genuino interprete del nativo Fandango de Huelva. Poseía una fabulosa voz de gran belleza y sus quiebros y sus “gallos” flamencos le daban una gran majestad a su cante. Creó un estilo de Fandango único e inigualable, el cantaor que quiera interpretarlo se encuentra con gran dificultad para alcanzar los tonos altos y hay que tener un gran dominio de los tonos bajos. Paco Isidro ligaba dos tercios del fandango, bien en la mitad del cante o al final, rematándolos siempre con suma facilidad. Muy pocos aficionados se atreven a cantar su Fandango. Dominó otros palos o estilos del Flamenco como: sevillanas, tarantas o media granaína, pero fue en la saeta y en los cantes de su tierra donde destacó. Fue un gran creador e intérprete y una persona muy querida y respetada en Huelva que, todavía se le recuerda con homenajes y festivales. Fallece Paco Isidro un 2 de julio de 1960 en su ciudad natal, a la edad de 64 años. Como dice una letra de su Fandango: “Aunque me voy, no me voy/aunque me voy, no me ausento/ y si lo hago de palabra/pero no de pensamiento/aunque me voy no me voy”.
    37 min

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Una mirada personal de la historia del Flamenco contada a través de las biografías de sus protagonistas.