Noviembre 28, 2019 - Cuando usted y yo entregamos nuestras vidas a Cristo, nuestros cuerpos llegan a ser instrumentos para Su gloria y no para el pecado. Cada uno es responsable de cuidar no solo su propio cuerpo, sino también de la comunidad llamada la iglesia. Hoy el pastor Carlos nos dará unas cuantas pautas para saber cómo actuar cuando vemos que alguna persona está afectando con su testimonio al cuerpo de Cristo.