Frecuencia Literaria

Frecuencia Literaria

By Ignacio RomeroArtsBooks
Download on the App Store

Frecuencia Literaria episodes

  • “Los heraldos negros” - César Vallejo
    «Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
    Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma… ¡Yo no sé!
    Son pocos; pero son… abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
    Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; o los heraldos negros que nos manda la muerte.
    Son las caídas hondas de los Cristos del alma, de alguna fe adorable que el destino blasfema.
    Esos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
    Y el hombre… pobre… ¡pobre! vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
    se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
    Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!»
    2 min
  • “Rayuela”, capítulo 7 - Julio Cortázar
    «Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua».
    3 min
  • “Un rostro” - Alejandra Pizarnik
    «Un rostro frente a tus ojos que lo miran y por favor: que no haya mirar sin ver. Cuando miras su rostro por pasión, por necesidad, como la de respirar, sucede, y de eso te enteras mucho después, que ni siquiera lo miras. Pero si lo miraste, si lo bebiste como sólo puede y sabe una sedienta como tú. Ahora estás en la calle; te alejas invadida por un rostro que miraste sin cesar, pero de súbito, flotante y descreída, te detienes, pues vienes de preguntarte si has visto su rostro. El combate con la desaparición es arduo. Buscas con urgencia en todas tus memorias, porque gracias a una simétrica repetición de experiencias sabes que si no lo recuerdas pocos instantes después de haberlo mirado este olvido significará los más desoladores días de búsqueda.
    Hasta que vuelvas a verlo frente al tuyo, y con renovada esperanza lo mires de nuevo, decidida, esta vez, a mirarlo en serio, de verdad, lo cual, y esto también lo sabes, te resulta imposible, pues es la condición del amor que le tienes».
    2 min
  • “El enamorado” - Jorge Luis Borges
    «Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
    lámparas y la línea de Durero,
    las nueve cifras y el cambiante cero,
    debo fingir que existen esas cosas.
    Debo fingir que en el pasado fueron
    Persépolis y Roma y que una arena
    sutil midió la suerte de la almena
    que los siglos de hierro deshicieron.
    Debo fingir las armas y la pira
    de la epopeya y los pesados mares
    que roen de la tierra los pilares.
    Debo fingir que hay otros. Es mentira.
    Sólo tú eres. Tú, mi desventura
    y mi ventura, inagotable y pura».
    1 min
  • “La rama” - Octavio Paz
    «Canta en la punta del pino
    un pájaro detenido,
    trémulo, sobre su trino.
    Se yergue, flecha, en la rama,
    se desvanece entre alas
    y en música se derrama.
    El pájaro es una astilla
    que canta y se quema viva
    en una nota amarilla.
    Alzo los ojos: no hay nada.
    Silencio sobre la rama,
    sobre la rama quebrada».
    1 min
  • “Buscar” - Alejandra Pizarnik
    «No es un verbo sino un vertígo. No indica acción. No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer porque alguien no viene».
    ---
    Send in a voice message: https://anchor.fm/ignaciodominguezromero/message
    1 min
  • ¡Únete!
    La idea de una crear una sociedad de lectura surge por la película “El club de los poetas muertos”, sin embargo, el concepto del podcast está inspirado en el libro “Fahrenheit 451”. En él se narra un escenario distópico donde la literatura está prohibida, de ahí lo secreto. Tanto en la película como en el libro existen sociedades secretas que giran en torno a la literatura. Así es como nace esta frecuencia literaria: una ‘estación radiofónica’ que busca alimentar la ficción leyendo textos y al mismo tiempo creando una comunidad de entusiastas por las letras.
    1 min

About Frecuencia Literaria

From the publisher's feed

Emitiendo desde la clandestinidad. Coloca tus radio auriculares y disfruta la transmisión antes de que los bomberos lleguen a quemar los libros. Instagram: @frecuencialiteraria