El señor Royuela se ocupa hoy del arma favorita de Agatha Christie: el veneno. Música y ponzoñas unidas a través de un fantástico diálogo que nos desvela, por ejemplo, que el ornitorrinco secreta veneno.
El señor Royuela se ocupa hoy del arma favorita de Agatha Christie: el veneno. Música y ponzoñas unidas a través de un fantástico diálogo que nos desvela, por ejemplo, que el ornitorrinco secreta veneno.