De todos los grandes pueblos guerreros antiguos, los romanos fueron quizá los más pragmáticos. Las legiones eran la columna vertebral de su ejército, compuestas normalmente de hasta 5.400 efectivos. Portaban armaduras y escudos pesados inspirados en los antiguos griegos; eran maestros de la espada y la lanza, y también los soldados más ricos, con acceso a las mejores armas y armaduras. A las legiones romanas se las considera el modelo primigenio de estrategia y eficiencia militar, el cual ayudó a levantar un imperio que no tuvo rival en tamaño ni poder.