Fin a 17 años de guerra comercial. Es el que han decretado, al menos por cinco años, EEUU y la Unión Europea. Todo viene a cuenta, y nunca mejor dicho, de las respectivas subvenciones a sus fabricantes de aviones Airbus y Boeing. Así, estos socios occidentales ponen un parche a sus relaciones en momentos en que pierden pie en la economía global.