Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

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Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda episodes

  • 549. El Unicornio y la mariposa (Infantil)

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    Juan David Betancur
    [email protected]

    Había una vez un pequeño unicornio llamado Estrella. A diferencia de otros unicornios, Estrella no era dorada como la nieve, sino de un suave tono blanco . Sus ojos brillaban como estrellas en el cielo nocturno, y tenía una melena rozada que ondeaba con cada paso que daba.

    Estrella vivía en un bosque encantado rodeado de árboles altos y flores brillantes. Siempre había sido un unicornio feliz, pero la característica más importante era que era curioso y le gustaba salir a explorar cada rincón del bosque en el que vivía. Un día, mientras caminaba junto al arroyo danzante, escuchó un susurro suave que venía de un arbusto. Era como el sonido de un guijarro cuando se mueve por la montaña. Un sonido constante pero igualmente dulce.

    “¿Quién está ahí?” preguntó Estrella, asomando su cabeza.

    Para su sorpresa, encontró a un pequeño ser que antes no había visto en sus recorridos por el bosque. Este ser era pequeño como del tamaño de una hoja de arbol, tenía una barba larga y puntiaguda y llevaba un sombrero verde brillante. Era un duende del bosque. El duende se llamaba Zarnan elmwood. Pero todos lo llamaban Zanny llamado Zanny. Zanny era un duende muy conocido en el bosque porque al igual que Estrella le gustaba salir a explorar. Cuando Zanny vio a Estrella salto de una roca y cayo frente al unicornio que lo miraba extranado. Quien eres tu pregunto Estrella

     

    Yo soy Zanny respondió el pequeño duende. Y conozco todos los secretos del bosque. Se por ejemplo que tu eres Estrella y que eres un unicornio,. 

     

    Pero mira quisiera que me acompañaras a recorrer el bosque… Como te dije yo conozco todos los secretos. Ven y acompáñame. Y así el unicornio y el duende comenzaron a caminar bosque adentro. 

     

    Estrella caminaba muy emocionada. Juntos, exploraron el bosque y descubrieron secretos mágicos. Zanny le mostró cómo hacer pociones con las flores y cómo hablar con los animales. Estrella estaba fascinada ya que había un mundo mágico que ella desconocia y que estaba allí frente a ella. 

     

    Luego mientras jugaban bajo las gotas de rocio que caian de una cascada vecina, Zanny vio un par de mariposas y sus ojos brillaron como dos luceros. 

     

    Mira dijo Zanny …. Esas son dos mariposas, mira como vuelan y como abren sus alas… Yo quiero tener alas como ellas. 

    En ese momento Estrella recordó una vieja leyenda que le contaba sus abuelo. La leyenda decía que en lo alto de la montana que había al lado del bosque había una flor que cuando se abria en las noches de luna llena se volvía en una flor mágica. Y que quien dejara caer una lagrima sobre sus pétalos recibiría de la flor un regalo mágico. El regalo de convertir un deseo en realidad. 

    Zanny dijo. Estrella ese seria mi mayor regalo… desearía tener alas como una mariposa. 

    “Zanny, vamos a escalar la montaña”, dijo Estrella. “Encontraremos la flor y harás tu deseo”.

    Así que Estrella y Zanny comenzaron su aventura. Escalaron la montaña sabiendo que aquella noche seria luna llena y en la subida enfrentaron todo tipo de desafíos. Pero ellos tenían ante si un solo deseo. Llegar ante la flor y dejar caer una lagrima cuando ella se abriera. 

    Cuando llegaron vieron que en lo alto. Había una sola flor. Tal y como se lo había descrito el abuelo a Estrella. Luego esperaron a que saliera la luna y cuando la flor se abrio se acercaron para verla abrir. Zanny no sabía que hacer, sus ojos estaban felices pero no podía dejar caer ninguna lagrima. 

     

    Estrella entonces recordó que el cuerno que tenía era capaz de producir un polvo dorado que estaba lleno de magia. Así que moviendo su cabeza con fuerza dejo que su cuerno enviara miles de pequeñas particulas mágicas y luego con dulzura espero que una de ellas cayera sobre los ojos

    9 min
  • 548. La huesuda (Mexico)

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    Había una vez un hombre tan pobre tan pobre que con lo poco que tenía no le alcanzaba para mantener a su familia. Había días que el pobre hombre se quedaba con hambre y lo peor de todo es que no tenía nada para darle de comer a su esposa y a sus hijos. Un día viendo la gallina  que tenía en su casa que solo le daban un huevo de vez en cuando decidio que se la comería  aunque se quedara sin huevos diarios. Sii me la comeré y me llenare el estomago yo solo mañana. 

    Al día siguiente, salió de la casa y pese a las suplicas de su esposa para que no se llevara la pobre gallinita, la cogió y se fue para el bosque, allí armo un fuego y con un caldero viejo lo lleno de agua y se dedico a preparar la comida. 

    De pronto vio salir del bosque un hombre anciano que se le acercó y le dijo. Buen hombre soy un anciano muy viejo y pobre. Tengo hambre y veo que usted tiene allí una gallina cocinándola. Me puede invitar a comer. Vea que tengo mucha hambre. 

     

    El hombre vio al viejo y molesto le contesto. 

     

    No faltaba más…. Vine al bosque para poder comerme esta gallina yo solo y se me aparece usted a pedirme comida….siga su camino y no me moleste. 

     

    El viejo miro al hombre con dureza y le dijo. Eres un hombre vil. No tienes corazón, te digo que estas ante dios y quería ayudarte a cambiar tu suerte, pero veo que no mereces mi intervención. 

     

    El hombre asombrado no se arrepintió y por el contrario le dijo al anciano. 

     

    Pues si eres dios si que menos te voy a dar de mi comida. Mira que esto es lo único que tengo. Soy muy pobre y tu quieres que te ofrezca mi comida. Además si eres dios tu todo lo tienes y generalmente tu ayudas a los ricos y no a los pobres. Déjame solo y vete. 

     

    El viejo se sonrió y finalmente al escuchar el alma de aquel hombre decidio castigarlo. Retirándose decidio enviarle la muerte para que se encargara de el. 

     

    Y así lo hizo, al poco tiempo apareció un ser vestido de negro y en los puros huesos, Tenía en sus manos una guadaña que era un palo largo con una cuchilla con la que le cortaba la vida a los hombres. La muerte se acercó al hombre que aún estaba en su labor de comerse la gallina y le dijo.

    Yo soy la muerte y Dios me ha enviado a castigarte porque no has compartido tu comida con el cuando se te apareció como un viejo hambriento. 

     

    El hombre que no era tonto comprendió que la muerte huesuda se lo podía llevar en un segundo decidio tratar de negociar con ella y le dijo

     

    Mire señor muerte. Yo no le convide a dios porque el a veces no es justo. En cambio ustedes diferente. Usted si lo es. Usted se lleva a todos por igual, tanto a los ricos como a los pobres. Más bien siéntese aquí conmigo y nos comemos esta gallinita bien buena. 

     

    La muerte sorprendida acepto y después de un rato estaban conversando todos animados los dos. 

     

    La muerte entendió que el hombre no era malo sino que era tan pobre que no quería compartir su ultima comida con nadie. Así que le dijo al hombre lo siguiente. 

     

    Hombre vos has sido muy amable conmigo. Te propongo lo siguiente. Te voy a hacer rico. Te convertiré en un medico para que así puedas tener pacientes y puedas cobrar por tus servicios . Pero te advierto algo, si algún día entras donde un enfermo y me ves allí en su cabecera deberás retirarte ya que el ya esta en mis garras y no tiene salvación. No se te ocurra salvarlo por nada de este mundo. 

     

    Listo…. Dijo el hombre. Estoy de acuerdo con el trato. 

     

    Y así sucedió. El hombre inmediatamente se transformo en un medico y entrando al pueblo todo el mundo lo reconocía como tal. 

    A los días estando el en el pueblo curando pobres fue llamado para que atendiera de urgencia un rico mercader qu

    12 min
  • 547. Zeus y Leda (Milenials)

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    Juan David Betancur
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     Había una vez un mundo griego donde las cosas entre Zeus y Hera  no estaba muy finas. El dios Zeus ya se había metido con varias y de diversas formas. Con Metis tuvo si se puede decir así, a la fuerte Atenea, luego se caso con Hera y con ella tuvo a Ares, Hebe, Ilitia, y Hefestos. Luego sedujo a Temis convertido en pajarito y tuvo las hora y las moiras, Luego se enamoro de Io y la sedujo convertido en toro y luego le aplico la misma a Europa convertido en toro y la rapto y abuso de ella, de su unión nacieron Minos, Radamanto y serpedon. 

     

    Mejor dicho el Zeus no dejaba títere con cabeza. El se creía el dueño del mundo, Bueno la verdad es que si lo era, y en cada una de sus correrías iba buscando cuanta niña bonita había para caerle con toda. 

     

    Resulta pues que un día iba mirando sus tierras griegas cuando vio una mamacita divina. Era la hija de el rey Testius de Aetolia y que estaba casada con nada más y nada menos que con el rey Tindaro de Esparta. Y como hemos visto que Zeus no era que tuviera mucho control de sus yo interior y que por el contrario dejaba que sus demonios internos gobernaran sus actos. Inmediatamente se dedicó a planear como caerle a esta princesa llamada Leda. 

     

    Leda muy pura tenía sus aposentos en una torre de su palacio y no era muy accesible, pero esto no era barrera para el Zeus. Así que según dicen se tramo lo siguiente. 

     

    Un día bien lindo mientras leda se asomaba a la ventana vio que un águila perseguía un cisne, el cisne temerosos voló directo a la bella leda y entrando por la ventana cayo a los brazos de la dama. Leda tiernamente abrazo el tierno cisne y comenzó a acariciarlo para que no tuviera miedo, se tomo una selfie con el cisne y lo publico en Instagram bajo el hashtag Swanlove. 

     

    Pero el cisne era Zeus y mientras ella lo acariciaba y mimaba el cisne abrió sus enormes alas y zapatin zapatan, de nuevo como decían las abuelas, perjudico a la bella Leda y luego ahuecando el ala se volo.

     

    Para acabar de ajustar y para completar la noche, el esposo de Leda, el rey Tindaro llegaba ese día de una batalla y venia hyped deseoso de ver a su mujer. Y entrando en la habitación de ella vio un reguero de plumas de cisne pero simplemente le pareco un detalle muy romántico. Así que se dijo. A lo que vinimos. 

     

    Y la pobre leda no supo que decir y de nuevo sucedió lo que tenía que suceder. 

     

    Paso los nueve meses de rigor y leda se veía muy embarazadita. Así que cuando la diosa del parto ilitía la visito vio nacer extrañamente Dos huevos. No dos Bebes más bien dos huevos. Recuerdan que Zeus no se tomo el trabajo de volver a su forma normal sino que consumo el acto convertido en Cisne. Pues ahí esta el resultado. 

     

    Dos huevos. Ilitía que pensaba que había visto todo se extraño de ver una mujer poniendo huevos, pero a lo hecho pecho. De el primer huevo nació Polux y la muy bella helena, estos eran hijos de Zeus, y del otro huevo salio Castor y Clitemnestra que eran hijos de tindaro.

     

    Con el tiempo los dos hombrecitos se volvería inseparables y todos los conocerían como los mellizos, aunque en realidad no lo eran ya que uno era hijo de Zeus y el otro de tindaro. Más adelante veremos como estos quedarían inmortalizados en el firmamento. 

     

    Por su parte las dos mujercitas igualmente darían mucho que contar y hablar. Ambas serian conocidas y relacionadas con la guerra de troya, una como causante directa y la otra por ser la esposa de el rey Agamenón. Pero de eso hablaremos más adelante. 

     

    El bueno de Tindaro se trago el cuento que los cuatrillizos eran de el, aunque le pareció un poco raro el cuento de que vinieran en huevo, pero buen

    8 min
  • 546. El Joven Horus (Leyenda Egipcia)

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    Juan David Betancur
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    Había una vez en el antiguo Egipto un dios llamado Horus que era hijo de de Isis y Osiris, Horus pese a ser el hijo de dos grandes dioses tuvo una infancia llena de peligros. Habiendo nacido en los pantanos sagrados de Tshemmis a la orilla del Nilo debía estar oculto de su tio el dios Seth que odiaba a Osiris su padre.

    Pero un día Isis y el pequeño Horus había salido de los pantanales cuando fueron detectados por Seth e inmediatamente los detuvo y los tomo para ocultarlos en una lugar ocupado por un telar. 

    El único que se dio cuenta de lo que estaba sucediendo fue el dios thoth que era el dios del conocimiento y de la luna. Desde lo alto vio como Isis y Horus eran encerrados en aquel lugar.  Aprovechando la oscuridad de la noche, thot entro como rayo de luz de luna a el telar y allí les dijo a la asustada Isis.  

    Toma tu hijo y sal y regresa inmediatamente al pantanal de Tshemmis. Allí Seth no podrá verlos  y estarás a salvo hasta que Horus sea mayor y pueda tomar el trono de Osiris su padre. Vete ya. 

     

    Cuando Isis y el bebe salían les entrego siete escorpiones mágicos para que los protegieran de camino hacia los pantanales sagrados. 

     

    Isis tomo a sus hijo y cargándolo comenzó a caminar. Como los pantanales estaban a más de un día de camino, se sintió cansada y alcanzo a ver una casa lujosa donde pensó que le podrían ofrecer hospedaje. Depues de tocar delicadamente la puerta, una mujer salió a recibirlos. La mujer al ver que isis y horus estaban acompañados por los escorpiones cerro de inmediato la puerta y no los dejo pasar. Pese a los ruegos de Isis no los escucho y les pidió que se alejaran. 

    Isis triste decidio continuar su viaje y luego vio una humilde casa al lado del Nilo. La casa estaba habitada por la hija de un humilde pescador que cuando los vio les abrió la puerta e inmediatamente los invito a pasar ofreciéndoles la poca comida que tenía y les dio albergue sin dudar. 

     

    Mientras Isis y horus descansaban en aquella humilde cabaña, los escorpiones que les acompañaban comenzaron a hablar entre si sobre la actitud de aquella mujer que antes los había ignorado y no les había dado posada. Los escorpiones decidieron vengarse y dirigiéndose hacia la casa de la señora adinerada fueron tramando como vengarse. 

     

    Cuando llegaron a la casa entraron por una de las ventanas de la casa y sigilosamente se dirigieron a donde dormía plácidamente la señora. Allí junto a ella había un bebe durmiendo, con todo el rencor que podían tener picaron con su aguijón el frágil cuerpo del bebe y se alejaron. 

     

    La señora sintió a su hijo llorar y despertando vio como su cuerpo ya empezaba a mostrar los efectos del veneno. Ella tomo a su hijo y saliendo de su casa comenzó a pedir ayuda de casa en casa y toco en la casa de la hija del pescador. 

     

    Isis escucho el lamento de la señora y comprendió que los escorpiones que la acompañaban eran los culpables y pensó que ella no permitiría que por su culpa un bebe inocente muriera. Así que rápidamente fue a ayudar al bebe de la señora que antes no los había recibido. 

     

    Frente a la señora Isis se acercó al bebe y tomándolo entre sus manos y orando a los dioses pidió que aquel bebe se curara diciendo. 

     

    Soy isis, la gran madre de Egipto y con mis poderes ordeno que el veneno que mora en el cuerpo de este bebe inocente desaparezca para que el niño viva. 

     

    Inmediatamente el niño comenzó a recuperar sus colores y una sonrisa brillo en su carita. La madre que antes había sido dura con isis y horus, no sabía como agradecerle y corriendo a su casa trajo un gran numero de joyas y pertenencias y se las ofreció como regalo a la humilde hija del pescador que obser

    9 min
  • 545. Pigmalión y Galatea

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    Juan David Betancur Fernandez

    Había una vez en Chipre un rey que se llamaba Pigmalion. Este rey era un hombre muy afortunado ya que gracias a su linaje y a su riqueza tenía todo lo que pudiera desear. Sin embargo este rey había crecido con un rasgo de personalidad que lo hacia difícil. Pigmalión era muy exigente y muy meticuloso en todo. Su concepto de perfección era exactamente eso. Perfecto. 

     

    Todo su palacio era absolutamente impoluto y todos los que lo rodeaban tenían que ser y actuar con la mayor pulcritud y elegancia. No permitía ningún error de ningún orden. 

     

    El rey igualmente tenía un sueño. Encontrar una mujer que fuera perfecta. Todas las mujeres que le llevaban para que fueran su consorte tenían alguna característica que a el no le gustaba. O eran muy altas, o muy bajas, o muy quisquillosas o abandonadas o muy caprichosas o muy poco elegantes o simplemente tenían alguna imperfección física o espiritual que inmediatamente lo desilusionaba. 

     

    Por su corte pasaron cientos si no miles de mujeres y ninguna era capaz de pasar el meticuloso examen que el rey exigía. Algunas veces simplemente se resignaba y pensaba que pasaría su vida solo. 

     

    Pigmalion tenía un arte oculto que pocos conocían. En esas tardes solitarias se encerraba en su taller a esculpir y un día inspirado por las diosa afrodita que protegia su isla, decidio crear una figura totalmente perfecta. Una mujer de mármol sin ninguna falta. Durante más de un ano entraba todos los días a su taller y con martillo y cincel en mano trabajaba sobre aquel frio y duro material hasta que por fin pudo crear su obra perfecta. Allí estaba la imagen de la mujer más delicada, bella y pura que se hubiera podido crear. Sus facciones, cuerpo, porte y mirada eran absolutamente perfectos, rivalizando con los de la misma afrodita. 

     

    A partir de ese momento el rey el rey pigmalion entraba todos los días a admirar su creación. Tal era la perfección de su obra que lentamente, día tras día, se fue enamorando de su figura de mármol. Pero ella seguía siendo simplemente una estatua. Fria y dura. 

     

    En su desespero pigmalion recurrió a la diosa afrodita y prometiéndole grandes festividades y honores le pidió que hiciera de esa mujer a la que el llamaba Galatea un ser de verdad. 

     

    Y afrodita oyó a su servidor y decidio cumplirle el deseo. Un día cuando Pigmalion entro en su taller y se acercó a su estatua de mármol y cariñosamente la beso en los labios, sintió que la estatua ya no tenía el frio toque del mármol sino que sus labios eran suaves y tiernos como si fueran humanos. Volvió a besarla de nuevo y de nuevo sintió pasión en ella. Galateo abrió los ojos y todo su cuerpo comenzó a moverse. Pigmalion tenía ante si la más perfecta de las mujeres gracias a Afrodita. 

     

    Con los días el rey comenzó a conocer con más detalle a su bella Galatea y su amor fue creciendo y creciendo a cada instante. Galatea era exactamente lo que el estaba buscando. Galatea era extremadamente bella, era delicada, amorosa y especialmente inteligente. El mundo de este rey era simplemente aquella joven Galatea. 

     

    Por su parte Galatea fue desarrollando igualmente un amor profundo por su rey y creador. Durante horas se sentaba a esperarlo y cuando este llegaba a verla su corazón de mármol saltaba de felicidad, sus horas de espera se desvanecían y simplemente se dedicaba a cubrirlo con amor y caricias. Todos los momentos que pasaban juntos la llenaban, no había para ella nada más importante.

     

    El rey que siempre había sido muy critico con las imperfecciones humanas estaba en total extasis de ver que si era posible la perfección en una mujer. Ella siempre estaba allí, ella siempre lucia perfecta, ella siempre tenía la palabra exacta para el. Todas las labores que el le encomendaba ella las hac

    8 min
  • 544. Zeus y Europa (Milenials)

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    Juan David Betancur
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    Había una vez en un mundo griego un dios llamado Zeus que era el manda callar desde el monte olimpo. Este dios como veíamos estaba cazado con Hera con H, que era sin hache conocida como Juno por los Romanos. Como veíamos en las semanas pasadas Hera se mantenía muy celosa de que su Zeus le pusiera cachos con alguna otra. Y siempre le estaba vigilando su Tinder. Pero el bueno de Zeus no era nada fiel y como vimos anteriormente se había convertido en toro para seducir a IO a la que había convertido en ternerita tierna. Y todo esto sin usar ningún filtro. 

     

    Bueno Cuando IO convertida en ternera se fue del desespero de ser perseguida por los tábanos, Zeus comenzó a buscarla por cielo y tierra y mientras pasaba por encima de la isla de tiro, que era ya un sitio importante para el comercio del  mediterráneo, vio una preciosa joven que se encontraba jugando en la playa con un grupo de amigos. Esta princesa era hija de Agenor y telefasa. (no es mi culpa el nombre tan feo de ambos) quienes eran los reyes de tiro en lo que hoy es Libano.

     

    El Zeus era medio sardinero (así le dicen en Colombia al que le gustan las jóvenes de corta edad) o creepy como le dicen los milenials ahora a esos viejos verdes. Pues Zeus vio a esta sardina o muchacha joven, y se enamoró a primera vista y desde el cielo. Tampoco es algo raro porque hemos visto que ese siempre se enamoraba desde el primer vistazo. Pues una vez que vio a Europa jugando en la playa se dijo a si mismo. Mi mismo esta me reemplaza a IO que se me perdió. Y aplicando el mismo truco que hacia con IO se convirtió en toro y comenzó a caminar por la playa así como desinteresado. 

     

    Europa que era aún una niña ingenua vio como un bello toro blanco que nunca había visto antes salía de las aguas del mediterráneo con un pinta de cantante de hiphop que no podía con ella. 

     

    Así que Zeus convertido en tremendo toro blanco se comenzó a acercar a la muchacha y ella que lo ve allí tan solo se le acerca y comienza a acariciarlo y el a dejarse acariciar mansamente. Pero como que a ella le fue gustando el torito ya que después le dio ganitas de montarse en el y el Zeus mansamente se dejaba contemplar. 

     

    Y luego sucedió lo que tenía que suceder. Europa bien entusiasmada con el toro dio un salto y se le monto a el toro de un solo brinco. 

     

    Y el Zeus convertido en toro no perdió semejante papayaso. U oportunidad que llaman e inmediatamente se elevó dando una gran salto. Europa se agarro de los cuernos de aquel toro fantástico y vio como su casa se iba perdiendo de vista y volaba  hacia lo que hoy es la isla de Creta. 

     

    Allí llegó Zeus con su amada Europa a cuestas. E inmediatamente  que se bajó comenzó a llorar porque extrañaba mucho a su Tiro natal. 

     

    Y el pobre Zeus que no sabía cómo consolar a su amada Europa decidio hacer lo que todo pretendiente hace con su pretendida. Le empezó a hacer regalos. Así que lo primero fue ir donde Hefestos que era el duro para hacer cositas y le pidió que le hiciera un collar. Hefestos lo hizo y Zeus se fue feliz a regalárselo a Europa. Pero la doncella nada, seguía llorando y recorriendo la isla de creta pensando en volver a Tiro. 

     

    Y Zeus que ya estaba desesperado de la lloraderita de Europa y que además había visto el Instagram de Agenor  el papa de la doncella con una orden a sus hijos Cadmo, Fenix y Cilix de que buscaran a su hermana y teminaba #buscandoaEuropa y #novuelvansineuropa. Tambien se entero en X que los tres hermanos estaban recorriendo todo el mediterráneo. Así que haciendo el calculo sabía que alguno de ellos llegaría a Creta y podría llevarse a su Europa. 

     

    Decidio pues hacer algo que solo se le hubiera ocurrido a Elo

    9 min
  • 543. Zeus e IO - segunda parte (Milenials)

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    Juan David Betancur
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    Había una vez en la antigua Grecia una historia que hemos venido contando sobre los dioses griegos. Hace una semana contábamos como IO era una bella doncella que servía a Hera y como Zeus la vio alguna vez en los jardines del olimpo y se enamoro de ella. Y al escondido de su esposa Hera la cito en un lago llamado lerna. Pero Hera se la pillo y bajando al lago le daño el plan a Zeus. Pero antes Zeus convirtió a IO en ternera para que Hera no se diera cuenta de sus intensiones. Hera le pidió que le regalara la ternerita y luego se la encomendó a Argos, el de los 100 ojos, pero Zeus envió a Hermes para que lo durmiera. Y Hermes se lo tomo muy a pecho. 

     

    Resulta pues que Hermes visito a Argos y le empezó a cantar y a contar historias de lo más de aburridas y Argos fue cerrando cada uno de sus 100 ojitos. Y cuando estaba ya dormido Hermes cogió una cimitarra que es como una espada curva y le mando el guascazo. Y se lo llevo. Cayo la cabeza de argos con ojos y todo. 

     

    Y ahí si aprovecho Zeus y viendo la ternerita que era IO solita y desamparada aprovecho el papayaso y se convirtió en un toro y empezó a visitarla con mala intensiones como decían las abuelas. Y feliz estaba Zeus visitando a IO. 

     

    Pero Hera que notaba que su marido Zeus como que se le perdía mucho todos los medio días se puso mosca y se fue a buscar a Argos que le estaba cuidando la ternera. Y se dio cuenta que la cabeza de argos con sus ojos estaba allí en el piso. Así que adolorida y confusa decidio que esos ojitos ensoñadores (como dicen las canciones) no se podían perder. Y vio que por allí pasaba un pavo caminando muy desprevenido y Hera lo cogio y lo acercó donde estaba Argos. Y fue quitándole a Argos uno por uno de los ojitos y se los fue poniendo a la cola del pavo. Cuando termino, le dio al pavo un color verdoso y le ordeno que en honor a Argos abriera su cola. Y cuentan que desde ese momento el pavo real como hoy lo conocemos es uno de los animales más bellos de la creación y que cuando esta buscando pareja abre su cola con los 100 ojos de Argos. 

     

    Pero bueno, continuemos con la amiga IO convertida en ternera. Zeus pues seguía visitando al escondido a IO convertido en Toro, pero como todo lo que va a pasar pasa, parece que IO quedo embarazada y Hera se dio cuenta. Furiosa se dijo … Vea esta sinvergüenza ya me di cuenta de los cachos que me pusieron. Espere y vera conque mucha mosquita muerta espere le mando otra mosquita.

     

    Y Hera le mando una peste a la ternera IO, le mando el casi nada de un tabano. El tabano es un insecto muy jodido, tanto que hay un dicho que dice así este es más canson que un tabano. Pues la mosquita esta empezó a molestar y molestar a IO. Y por mucho que le diera vueltas no se la quitaba de encima. Y para acabar de ajustar el tabano tenía ojos enormes que recordaban a los ojos de Argos. 

     

    Así que la pobre IO se dio cuenta que su vida era terrible con el tabano siguiendola, molestándola y picándola así que decidio empezar a correr a ver si podría deshacerse de aquel jodedetas. Y cuentan los instagramers de la época que por toda Grecia se empezó a ver la figura de la ternera IO corriendo por las costas de Grecia. Y era tantos los saltos que daba tratandose de liberar del tabano que la tierra de la costa se levantaba y volvía a caer. Y dicen los griegos que la forma tan quebrada que tiene Grecia se debe a las patadas que dio IO mientras corría y a partir de allí llamaron el mar que rodea a Grecia el Mar IONICO o Jonico como lo pronunciamos nosotros. 

     

    Y así la pobre IO corrió, salto, pataleo y nada que se libro del tábano y en sus carreras llego a lo que hoy es Estambul y allí de nuevo arrastrando su cabeza y saltando hizo un canal que hoy separa Europa de Asia. Este Canal es conocido

    7 min
  • 542. La túnica de Obatala (Africa)

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    Habia una vez un gran orisha (dios) Obatala, Este dios era el creador de la humanidad,  y un día decidió visitar a Shangó, el orishá o dios del trueno y del relámpago, que vivía y reinaba en la ciudad de Oyo.

    Obatala no usaba tambores que anunciaran su presencia. En cambio vestía de un blanco tan absoluto y tan perfecto que todos lo reconocían a distancia por su brillo. Le llamaban «El rey vestido de blanco».

    Por eso, cuando su esposa supo que su marido quería partir de viaje para visitar a su amigo Shangó, su primera preocupación fue que la ropa de Obatala estuviera impecable. Sin embargo, esa noche tuvo un mal sueño.

    -Obatala, no deberías ir a Oyo -le dijo a la mañana siguiente a su marido. Soñé que tus prendas blancas no se podían limpiar. Las manchas parecían desaparecer cuando las sumergía en el agua, pero apenas se secaba la ropa, se notaban otra vez.

    -Pero ahora estás despierta y mi ropa está impecable -dijo Obatala. Y yo me voy a Oyo.

    Sin embargo, alguna duda le había quedado, porque decidió consultar a Orunmila, el orishá de las profecías.

    Orunmila arrojó sobre la bandeja unas nueces de palma y, al ver cómo caían, frunció el ceño.

    -No vayas, Obatala. La desgracia te espera en Oyo.

    -No puedo sospechar de mi amigo Shangó -dijo Obatala, enojado.

    Y vestido con sus blanquísimas prendas, comenzó a caminar hacia Oyo. Por el camino se encontró al orishá Eshu, que estaba sentado bajo un árbol junto a una vasija llena de aceite de palma.

    -Por favor, Obatala -le pidió. ¿Podrías ayudarme? Necesito que me pongas la vasija sobre la cabeza para poder llevármela. Yo no tengo bastante fuerza.

    Pero cuando Obatala levantó la vasija, unas gotas de aceite mancharon su ropa, de modo que tuvo que volver a su casa para cambiarse antes de reemprender el camino.

    Por segunda vez se encontró con Eshu. Ahora la vasija era más grande y el pobre Eshu parecía desesperado. Obatala, famoso por su generosidad y sus buenas acciones, lo ayudó una vez más. Por supuesto, volvió a mancharse con aceite y tuvo que volver a su casa.

    La tercera vez que se encontró en Eshu, la vasija de aceite era gigantesca.

    -Eshu, tendrás que disculparme, pero estoy un poco apurado -le dijo. Las manchas en su ropa lo tenían preocupado. Eran un mal presagio.

    -¿Te niegas a ayudarme? -gritó Eshu, enojadísimo.

    Eshu era famoso por las locuras que era capaz de hacer cuando lo dominaba la ira. Ahora, empujando con las dos manos el enorme recipiente, lo hizo caer, manchando más que nunca la blanca ropa de Obatala.

    Esta vez el creador de la humanidad decidió seguir adelante, aun con su ropa manchada de aceite. Caminó y caminó a la velocidad que solo un orishá puede darle a sus pasos. Hasta que, en las cercanías de la ciudad de Oyo, vio un hermosísimo caballo blanco que pastaba suelto entre un grupo de arbustos.

    «Este caballo solo puede ser de Shangó» pensó Obatala. «Se ha perdido y lo deben de estar buscando. Se lo llevaré de vuelta». Y tomando al caballo por la brida, siguió su camino.

    En ese momento apareció un grupo de servidores de Shangó que estaban buscando al caballo. Cuando vieron que Obatala lo tenía, se lanzaron sobre él y comenzaron a golpearlo brutalmente.

    -¡Este es el ladrón, que reciba su merecido! -gritaban.

    Golpeándolo sin parar, sin escucharlo, ni prestar atención a sus protestas, los criados llevaron a Obatala a la cárcel de Oyo y allí lo encerraron en un calabozo. Con su ropa toda sucia de aceite, ¿quién iba a creer que él era de verdad el famoso rey vestido de blanco?

    El tiempo pasaba y Obatala seguía encerrado. Shangó nada sabía de lo que había sucedido porque ninguno de sus servidores consideró que se tratara de un asunto de tanta importancia como para llegar al gran orishá. La bondad de Obatala estaba llegando a sus límites. Harto de ser maltratado, harto de que nadie lo escuchara, decidió que era hora de usar sus poderes. Y

    10 min
  • 541. Zeus e IO - Primera parte (Milenials)

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    Juan David Betancur
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    Habia una vez un mundo griego en el que el dios Zeus había encontrado su media naranja en su hermana Hera con H. Como veíamos la semana pasada ambos decidieron después de 300 anos de noviazgo que ya era como hora de formalizar la relación. Así que se alquilaron el jardín de las hesperides y montaron tremendo fiestonon con miles de invitados y cientos de paparazis.

     

    Y como en todo buen matrimonio se hicieron los votos. Y Zeus juro que el le seria fiel a Hera por toda la eternidad Y como decían los abuelos más dura un pandequeso caliente a la salida de la iglesia.  Resulta que recién casaditos el buen Zeus estaba caminando por uno de los jardines del olimpo cuando vio tremenda mamasita. E inmediatamente sintió que algo le subia pierna arriba. Sintió un calorcito de lo más de bueno y su corazón inmortal comenzó a agitarsele. Tenía un crush amoroso. 

     

    El problema es que la muchachita que vio era nada más y nada menos que una de las sacerdotisas de Hera. Y esta siempre estaba por ahí cerquita cuando IO caminaba por entre los rosales de los jardines. Y Zeus con esa traga maluca. Así que se las ingenio y le mando a IO un sueño muy extraño. 

     

    En el sueño Zeus le ordenaba a IO que se fuera para un lago llamado Lerna y que allí esperara a que Zeus apareciera. IO que no era tampoco bobita se olio algo extraño y fue y se lo contó a su padre inaco que era el dios de los ríos e hijo de el dios océano y tetis. Pues es de decirse que IO no era cualquier aparecida y además tenía una belleza de instagramer.  Inaco oyo lo que su hija le contó y se fue para el oráculo de Delfos. Allí pregunto que debería hacer su hija y el oráculo más o menos le dijo. 

     

    Nooo se le vaya ocurrir quedarle mal a Zeus. El es muy rencoroso y si ella no llega a tiempo a la cita ese es capaz de mandarle un rayo a su casa y hasta ahí llego usted y su familia. Así que póngase las pilas y envie esa muchareja al lago Lerna. Y así lo hicieron. 

     

    Y llego el día en que IO se debía encontrar con Zeus. Y Zeus todo apasionado no veía la hora de caerle a la muchacha que lo esperaba, pero sabía que Hera lo andaba rondando siempre y se ideo un plan. Creo una nube negra de tormenta sobre el lago y así si Hera le echaba visaje no lo vería porque el estaría debajo de esa nube.  Y salió todo perfumadito y acicalaito para abajo, para el lago. 

     

    Pues resulta que Hera que andaba por todo el olimpo buscando a Zeus se dio cuenta que no estaba en el palacio, ni en los jardines ni en las caballerizas, ni en el cuarto de juegos, en fin el se le había perdido. Y mirando hacia el mundo de abajo vio que había una nube negra como muy sospechosa y se dijo a si misma. 

     

    No me crean tan boba, esa nubecita negra y ni siquiera es temporada de lluvias. Esto tiene gato encerrado y se dirigió a mirar debajo de la nube. 

     

    Mientras tanto Zeus se le había aparecido a la bonita de IO y ella sentadita debajo de un arbol chateando con sus mejores amigas, leyendo los post de Instagram y viendo alguno que otro video. Todo al mismo tiempo. Pues en esas que se le aparece Zeus todo Zeus. Así como lo presentan en las películas. Sin camisa, con un pedazo de trapo cubriéndole las partes nobles y con corona. Y ella que lo ve y casi le da un ataque. Penso. Noo que papito el que me toco. Con este si lo que sea. 

     

    Y Zeus que la ve toda bonita ella y atractiva y se le acerca y la comienza a sobar todo entusiasmado y en ese preciso momento mira para arriba y ve que Hera va saliendo de la nube n
    10 min
  • 540. El principe Serpiente (China Infantil)

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    Juan David Betancur
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    había una vez se una vez un hombre que tenía tres hijas de las que estaba profundamente orgulloso como buen padre que era.  Las tres muchachas eran habilidosas costureras, después de salir del trabajo, su padre por su parte solía recoger algunas flores para que ellas las usasen en sus telas. 


     Un día, cuando no encontró flores en su ruta del trabajo a la casa, fue al bosque en busca de algunas silvestres, y sin darse cuenta invadió el área donde vivía  un hada con forma de serpiente. La serpiente la rodeó y lo sostuvo con fuerza, y luego lo regaño por haberse atrevido a entrar en su jardín privado. El hombre tímidamente se disculpó diciendo que tan solo quería coger algunas flores pasa sus hijas, y que sus hijas se sentirían muy tristes si él volviera a casa sin su habitual regalo. 


     La serpiente le preguntó cuantas hijas tenia , los nombres de ellas  y las edades de sus hijas, y luego se negó a dejarlo ir a menos que  le prometiera que le daría a una hija suya en matrimonio.
     
     El pobre hombre trató inútilmente de  convencer a la serpiente de lo que le diera otro castigo pre aquella serpiente estaba decidida a no aceptar ninguna otra cosa a cambio de dejarlo ir.. Al final aquel amoroso padre temiendo de lo que le pudiera pasar a sus hijas si el no estaba con ellas y no pudiendo protegerlas acepto darle una de sus hijas a la serpiente y la víbora lo dejo ir a su casa. Cuando llego allí, el padre no pudo probar la cena, ya que sabía  q el daño que las hadas serpientes podían afligir a aquel que las ofendiera  y estaba lleno de ansiedad por las desgracias que le podían causar a su familia si el no cumplía con el pacto que había hecho. 


     Pasaron algunos días; y pese a que sus hijas le preparaban sus comidas favoritas el no comía y ellas preocupadas de que no comiera le rogaban de que saliera de su tristeza y que comiera. Pero el no se acercaba siquiera a la mesa y siempre se encerraba en su cuarto a oscuras meditandoen su dolor. 
     
     Las hijas observaban claramente el comportamiento extraño de su padre y entre ellas decidieron tratar de encontrar la causa yendo cada una a rogarle que comiera. 

     

    La mayor fue, expresando su angustia por la el hecho de que el no comía le pidió que probase la comida. El padre la miro con dulzura y le contó que le había sucedido, pidiéndole que le mantuviera el secreto con sus otras hermanas. Luego le pregunto si ella aceptaría a casarse con la serpiente. La joven se horrorizo y dijo que nunca podría hacer algo asi, y salió de la habitación profundamente triste y enojada con su padre. 

     

    La segunda hija decidio ir ella a pedirle al padre que comiera. De nuevo el padre le contó lo mismo que le había dicho a la primera hija, bajo la promesa de que no le contara a su hermana menor. Al preguntarle si ella desearía casarse con la serpiente. La joven rotundamente dijo que no. Y salió de la habitación de la misma manera que lo había hecho su hermana mayor. 

     

    Luego fue el turno de la hija menor. La hija menor era la más dulce de las tres y trato de usar su dulzura para convencer a su padre de que comiera. El padre le contó lo mismo que le había contado a las otras 2 hijas e igualmente le pregunto si ella estaría dispuesta a casarse con la serpiente. 

     

    La hija que adoraba a su padre al oír la propuesta dijo al instante que si el comía y se comprometía a cuidarse y así vivir muchos años ella se casaría con cualquiera. Incluso con una serpiente. Le dijo que lo que más le importaba era la salud de el. 

     

    El padre con lágrimas en los ojos le agradeció el sacrificio que ella tendría que hacer y luego se levanto, salió de la habitación y llego a la mesa donde se sen

    13 min

About Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

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