
Sign up to save your podcasts
Or


Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Continuamos esta semana con la historia de nuestro amigo Zeus y su apa Cronos y como las cosas se pusieron feas entre los dos.
Había una vez un mundo griego donde teníamos al macho alfa que era Cronos y además teníamos por otra parte a Zeus que cansado de ser ninguniado de de vivir de arrimado en una cueva maloliente con una cabra y una ninfa, había decidido más bien salir a buscar a sus hermanos y con el apoyo de una de las hijas del dios océano, o sea una oceanide llamada Metis logro que Cronos se tomara un bebedizo que lo hizo vomitar la piedra y sus otros cinco hijos que se había merendado.
Pues estos hermanos que eran del grupo familiar de Zeus eran Hestia, Demeter, Hera, poseidon, hades y obviamente el buenazo de Zeus a los que llamaremos los olímpicos. Pues los olímpicos se envalentonaron y decidieron bajar de las nubes a Crono. Pero para eso necesitaba de más ayuda ya que se sabía cronos estaba apoyado por nada más y nada menos que por los titanes, que eran sus hermanos. Los titanes eran Oceano, Ceo, Hiperion, crio, japeto y obviamente Cronos.
Los olímpicos pues se dedicaron a pensar como vencer a los titanes y alguien les llego con el chisme que había un grupo de seres que habían con un ojo los llamados ciclopes y otros con 100 brazos los llamados hecatonquires y que eran medio hermanos de los titanes, pero que Cronos que poco quería a nadie de su familia extendida decidio esconderlos en las entrañas de la tierra.
Y Zeus que se entera de esto y decide que lo mejor era hacer lo que se llama un pacto de interés mutuo. Así que bajando a lo profundo de la tierra o el Tartaro como lo llamaban en Grecia, los encuentra y les promete liberarlos si se hacen Best Friend forever. Los ciclopes y los hecatónquiros que estaban bien aburrido allá en el centro de la tierra dicen… Listo pa lo que haya que hacer.
Y efectivamente Zeus los saco a la luz y empezaron a entrenar para darle tatequieto a cronos. Obviamente Cronos tampoco era bobito. Así que se la pillo rápidamente y se acordó que el tenia unos medio medio hermanos que habían nacido de la sangre de urano cuando dolorosamente le cortaron los testículos y la sangre cayo sobre Gea que es como llamaban a la tierra. Pues de esta sangre nacieron los que se llamaron Gigantes unos seres fesos y grandes, bien grandes.
Pues Cronos dijo. Ni tonto que fuera yo. Estos gigantes realmente me pueden ser de utilidad y como más o menos estamos enparentados, fijo que apoyan. Y asi fue.
Por su parte los ciplopes que estaban a la orden de Zeus pese a que tenían un solo ojo, eran unos tenaces para hacer cuanto se necesitara. Y cuando vieron que se iban a enfrentar a Cronos y los otros titanes dijeron.
Espere y vera y le ponemos a estos olímpicos algo bien bacano para que se defiendan. Y así le hicieron a Zeus el rayo, a poseidon el dios del mar, le fabricaron un tridente (que después disque se lo regalaron a acuaman, pero eso esta por verse) y finalmente a Hades la media bobadita de un casco que lo hacia invisible.
Y ya listos para la batalla comenzó la guerra entre los titanes con sus aliados los gigantes y los olímpicos con sus aliados los ciclopes y los hecatónquiros.
Y ahí fue troya… (realmente no porque troya es mucho después) pero ahí se armo la grande.
Resulta que el campamento de los titanes estaba situado en el monte Othrys en el centro de Grecia y los olímpicos se habían situado en el monte olimpo más al norte. Así pues se encontraron en lo que hoy se conoce como la thesalia y allí toda la furia de los dioses se desato.
Antes de empezar, Zeus de lambon hizo un sacrificio a su abue
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Había una vez un sacerdote muy reconocido en toda la región que se había separado de la sociedad y se había recluido en lo alto de un monte. El sacerdote había jurado seguir los lineamientos de su religión y especialmente aquel que le obligaba a cantar un Mantra sagrado en su interior sin que nadie lo escuchara.
El sacerdote había dedicado gran parte de su vida a promover las buenas costumbre entre todos aquellos que lo escuchaban y a crear una comunidad de discípulos que lo acompañaran en su propósito.
Después de muchos años, había llegado a su monasterio un discípulo con gran interés en reemplazarlo cuando el muriera. El discípulo estuvo muchos años al servicio del maestra hasta que un día se acercó y le dijo.
Maestro te he servido durante muchos años como el más fiel de tus discípulos, en todos estos años a tu lado nunca he podido escuchar tu Mantra sagrado. Ya estas viejo y pronto podrás morir. Te pido que me susurres el Mantra sagrado para seguir yo tus pasos en este mundo.
El maestro que sabía que este día llegaría, lo miro con dulzura. Le dijo.
Hijo mío, te podre revelar el mantra sagrado, pero he de advertirte que dicho mantra tiene ante si una carga muy grande para un ser humano.
El discípulo postrado ante su maestro le dijo.
Maestro yo sabre soportar la carga, tal y como he soportado estos años en el monasterio. Déjame conocer tu mantra.
Antes de susurrarte el mantra debes saber que no podrás nunca revelarlo a nadie.
Porque no Maestro.
Porque este Mantra sagrado hará libre a todo aquel que lo repita. Además su cerebro se expandirá a tal grado que las verdades entraran a su alma y el sufrimiento desaparecerá de su vida. Tal y como yo he vivido el que lo conozca la vivirá.
Muy bien Maestro comprendo. Pero que me pasaría si por intensión u omisión yo rebelara el Mantra sagrado.
El maestro sonrió y le dijo.
De ser así perderías tu alma y serias condenado a vivir fuera de la montaña y vagarías por el mundo sin rumbo fijo.
El discípulo miro al maestro a los ojos y le dijo.
Maestro confía en mi. Yo sere el indicado para guardar tu Mantra secreto.
El maestro de nuevo sonrió y sin decir ninguna otra palabra. Comenzó a cantar el mantra para que su discípulo lo pudiera repetir y aprender.
Aquella noche el discípulo sintió la necesidad de salir del monasterio sin decirle al maestro. Tomo un caballo y bajando por la penosa falda de la montaña llego al pueblo más cercano.
Allí se dirigió inmediatamente al centro de la plaza y haciendo tocar las trompetas del pueblo convoco a todos y cada uno de los habitantes diciéndoles.
Yo soy el aprendiz del maestro que vive en las montañas y he de traerles un mantra que los hará libres y felices.
Luego sin mediar más palabras comenzó a gritar con toda su energía el mantra para que todos los habitantes del pueblo lo pudieran oír y aprender.
El pueblo entero lo escucho y todos y cada uno de ellos comenzó a cantar el mantra y todos y cada uno comenzaron a sentir la felicidad y la libertad que este Mantra ofrecía.
Luego dándose vuelta, el discípulo caminó por la calle hacia la puerta principal del pueblo y allí tomo el camino de la vergüenza que lo llevaba bien lejos de la montaña, el templo y su maestro.
En el pueblo había varios discípulos del maestro que presenciaron la escena y después de conocer el mantra y repetirlo fueron a ver al maestro por ultima vez para informarle lo que había sucedido.
Le contaron que el discípulo predilecto había ido al pueblo y como en el centro de la plaza había revelado el secreto mejor guardado del monasterio. El mantra secreto que solo el Maestro conocía y cantaba.
<Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Había una vez un joven de 10 años que vivía con sus padres en una casa de dos pisos. El joven llamado Manuel había crecido siempre cuidado y protegido de sus padres y realmente no había desarrollado muchos temores ya que su vida había sido cómodo y tranquila.
Los padres de Manuel habían decidido hacer algunas remodelaciones en su casa y parte de estas era la creación de una nueva habitación en la primera planta de la casa. La casa hasta ese momento estaba dividida en dos. En la parte inferior estaba el salón social, la cocina y el comedor y el baño social. Anexo a este primer piso se encontraba un garaje doble que daba directamente a la calle. En la parte superior estaban las 4 habitaciones de la familia. Como los hermanos mayores ya habían crecido querían tener cada uno una habitación independiente y por eso los padres de Manuel decidieron dividir el garaje doble y crear una nueva habitación en el primer piso.
Una vez terminadas las obras de construcción se tenia una habitación confortable con un gran armario que cubría toda la pared que servía de división entre el garaje simple y el cuarto nuevo.
Como Manuel era el más joven y la habitación era la más pequeña de la casa se decidio que el muchacho dormiría en ese cuarto.
Manuel ya estaba suficientemente grande para poder dormir solo. Pese a estar muy emocionado por dormir solo en su propio cuarto Manuel tenia un solo temor que no era capaz de contar. Manuel sabía que en esa casa de dos pisos el estaría solo en el piso de abajo. Si bien el sabía que sus padres y sus hermanos estaban solamente a una escalera de distancia también sabía que por la noche una vez se apagaban las luces el primer piso era solo penumbras.
Pero el ya tenia 10 años y debía demostrar que no le tenia miedo a la oscuridad. Todo debía parecer normal para que sus padres le permitieran continuar durmiendo solo y no con uno de sus hermanos mayores.
Pero llegaría aquella noche. Todo había comenzado de forma normal. Manuel, sus padres y sus hermanos habían estado disfrutando de la comida en el comedor y luego habían visto televisión juntos en la sala. Ya cuando eran las 10 de la noche los padres de Manuel apagaron el televisor y todos se retiraron a dormir a sus respectivos cuartos. Manuel como de costumbre camino a su cuarto y se acosto en su cama. Los padres apagaron todas las luces de el primer piso y subieron las escaleras al segundo piso después de despedirse de Manuel.
Manuel estaba aquella noche en la oscuridad del primer piso de su casa con solo la luz de su mesa de noche. Después de leer un rato apago la luz y las tinieblas de su casa lo rodearon absolutamente.
La noche era oscura y su casa igualmente. Desde su cama Manuel no podía ver nada más allá de la puerta que dividía su cuarto de la sala donde momentos antes había estado viendo televisión. Más allá todo era negro y nada se podía distinguir. Manuel ya se había casi acostumbrado a la oscuridad y la soledad de estar en otro piso diferente a sus hermanos y sus padres. Pero era casi porque siempre tenia una pequeña angustia que lo acompañaba a la hora de dormir.
Apago la luz de su lampara y cerro los ojos y de forma activa pensó que debía dormir. Ya Manuel estaba en ese borde irreal donde no se esta dormido pero tampoco despierto cuando oyó un sonido. No era nada que hubiera sentido anteriormente. Este sonido era algo nuevo. Algo que no podía definir. Algo que no comprendía. Saliendo de aquel medio sueño, llevo la mano al interruptor de sus lampara y la prendió. Observo todo a su alrededor y no observo nada extraño. Posiblemente fue el viento. Aquella noche había empezado a llover y podía ser que el viento hubiera en
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Hoy seguiremos la historia griega de Zeus (Jupiter para los romanos) y Cronos (Saturno para los romanos). En el episodio anterior Zeus había sido escondido por Rea de su padre Cronos para que este no se lo comiera como había sucedido con sus otros cinco hermanos. Y había sido criado por en una cueva escondida en la isla de creta. Seguimos pues con este chisme.
Resulta pues que después de varios años ese muchacho Zeus se crecio y comenzó a hacer preguntas. Que quien es mi apa, que de donde vengo, que esa cabra no debe ser mi mama, que porque no tengo cachos como ella, etc. En fin se hizo las mismas preguntas que todos los niños adolescentes se hacen.
La ninfa adrastea, cansada de la preguntadera y la sobadera con el mismo cuento todos los días le dijo.
Mira Zeusito. Yo se que estas muy inquieto y pregunton. Te voy a contar de donde venis para que no sigas con la preguntadera.
Vos sos hijo de un duro duro. Tan duro que lo llaman el dios del tiempo. O sea Cronos. Pues resulta que el papa de cronos como quien dice tu abuelo se llamaba Urano que era el cielo. Tu abuelo Urano se caso con su hermana llamada Gea o sea la tierra. (o sea que ella era al mismo tiempo tu abuela y tu tia abuela, eran medio raros en esa familia. ) Y asi entre el cielo y la tierra (Urano y Gea) tuvieron tu papa Cronos y otra parranda de muchachos desadaptados que se hacían llamar los Titanes, que eran medio faltones, abusadores y mal hablados. Pero Urano para controlarlos los mantenía a todos ellos ocultos dentro de su madre y no los dejaba ver la luz.
Pues tu abuela Gea, se embejuco con Urano y decidio liberar a los titanes. O sea a tu papa cronos y tus tios titanes. Pues todos se reunieron y dijeron
No way jose. Hasta aquí nos aguantamos esta pendejada. Y dicho y hecho. Decidieron matar a Urano. Tu abuela Gea que no era ninguna perita en dulce, le entregao cronitos (como le decía de chiquito) una hoz, que es como un cuchillo grande y curvo y le dijo, Mire mijo vaya y le corta los genitales a su papa para que no pueda tener más hijos. Pues Cronos vio que su papa estaba dormido y fuaquete le mando el sablazo y se llevo todo
Nooo. Dijo Zeus… De verdad mi papa hizo eso…Eso debe doler mucho…
Pues si dijo Adrastea, pero eso no es todo. Cronos decidio que Urano y otro grupo de hermanastros llamados ciclopes que no tenían sino un ojo y otros llamados hecatónquiros que tenían la media bobadita de 100 brazos cada uno, no podían vivir con el asi que los mando desterrados al inframundo. O sea donde jamás los encontrarían.
Noo.. que historia dijo Zeus….
Sii pero eso no es todo… Resulta mijitico que cuando su abuelo Urano era arrastrado a los mil infiernos se voltio y poniendo cara de yo no se que. Le dijo a Cronos. Mal hijo… Ya veras la pagaras con tus hijos.
Y como maldición de padre o madre es lo peor que le puede pasar a un hijo. Tu papa cronos se quedo todo preocupado.
Y por esta razón cada que tu mama Rea tenia un hijo, el iba y se lo comía. Gracias a Dios te pudimos salvar a vos engañándolo con una piedra. Pero tus hermanos Demeter, Hera, Hades, Hestia y Poseidon pasaron al tablero y hoy deben estar en la barriga de tu papa Cronos.
Uyyy no te lo puedo creer. Dijo Zeus…. Así que por eso es que estoy viviendo aquí en esta cueva maloliente viviendo con una cabra. No que Jartera de vida me toco a mi.
Y en ese momento la vida de el Zeus cambio definitivamente. Sabiendo que era hijo de Cronos y que este se había comido a sus hermanos comenzó a planear la venganza…
Pues resulta que Zeus ya crecidito y de pantalón largo,
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Había una vez un niño que vivía en un bello pueblo al lado de un bosque mágico. En el pueblo todos decían que no se debía entrar al bosque porque este estaba lleno de criaturas encantadoras y árboles gigantes que podían llegar a que el que entrara se perdiera allí. El niño llamado Javier era muy inquieto y desde la ventana de su casa podía ver el bosque y siempre que se asomaba soñaba con entrar y explorar dicho bosque.
Un día mientras estaba allí observando el bosque vio una mariposa que volando se poso en la ventana misma donde Javier se encontraba. El niño que siempre había visto las mariposas volando en su jardín nunca había visto una mariposa tan tan cerca. Tan cerca estaba que podía ver sus alas con todo detalle. Era una mariposa multicolor que con cada movimiento de sus alas estas cambiaban de color. Era realmente una mariposa muy especial.
La mariposa parada en el borde de la ventana miro al niño con igual de curiosidad y luego movio sus alas rápidamente y solto un polvillo dorado que cubrió la cara de Javier que la miraba. y con una voz dulce le dijo.
Javier. He estado observándote y se que tienes un gran corazón. Fuerte, valiente y noble.
Javier se sorprendio enormemente cuando vio que aquella mariposa le hablaba a el y que además conocía su nombre, solamente alcanzo a decir balbuceando.
Que… que quien eres tu. Y como conoces mi nombre. Y como puedes hablar.
La mariposa le contesto. Mira te acabo de cubrir con un polvo mágico que te permite escuchar lo que yo pienso. Yo soy una mariposa que vivo en el bosque que tu puedes ver desde tu ventana. Todos los seres del bosque hemos vivido muy felices pero algo muy horrible ha sucedido y he tenido que salir del bosque para buscar ayuda.
Javier aún extrañado le dijo. Pues yo soy muy valiente y si me dices como ayudarte lo hare. Dime pues que necesitas
La mariposa le dijo .
Mira en el corazón del bosque hay una piedra mágica que brilla con una luz dorada. Esta piedra es la fuente de toda la energía del bosque mágico. Desafortunadamente un día la piedra desapareció y el bosque ha empezado a morir ya que no tienen más la energía de la piedra mágica.
Debes ir a encontrar la piedra ya que pensamos que algún ser oscuro la tomo y la escondió bajo la tierra. Por favor ayúdanos a encontrarla.
Javier inmediatamente salto por la ventana y corriendo llego hasta el bosque encantado seguido por la mariposa. Al entrar lo primero que vio fue una anciana sentada bajo un gran árbol apoyada con un gran bastón en sus manos. Javier que no había visto a esa anciana anteriormente en el pueblo le pregunto que quien era.
Ella simplemente le dijo. Yo soy la guardiana de los arboles y siempre estoy en el borde del bosque para evitar que los hombres vengan a cortar los arboles. Vete pequeño humano. No te queremos aquí.
La Mariposa voló hasta la oreja de la anciana y le explico quién era Javier y que venía al bosque a ayudar a encontrar la piedra mágica. La anciana le dijo. Solo podras entrar si demuestras que eres inteligente. Tengo un acertijo que debes responder.
Javier respondió. Estoy listo para el acertijo
La vieja le dijo. Que es aquello que esta siempre al frente de todos y que nadie ve.
Javier que era muy inteligente le respondió.
Pues el futuro.
La vieja sonrio y le dijo Muy bien has acertado. Eres bienvenido y tocando con su bastón un arbusto este se abrió dejando ver un camino entre los árboles y luego le dijo a Javier.
Muchacho toma este baston. E
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Había una vez un dios que quería ser magnánimo con todos los habitantes de aquel mundo. El Dios había decidido que el mejor regalo que le podía ofrecer a los hombres y las mujeres era una amnistía de 10 años en sus vidas. Sabía que esta amnistía seria recibida con gran alegría por todos y cada uno de los seres humanos. El hecho de que llegara una amnistía a la vida significaba que se podrían restar 10 años a la edad actual. Eso significaría que todos tendrían una esperanza de vida de otros 10 años más. Significaba también que el cuerpo de cada uno de ellos recuperaría el estado de ánimo y la fortaleza que se tenía 10 años atrás. El Dios en todas su sabiduría habría de impactar el presente y el futuro de todos como nunca antes se había hecho. Este sería la primera amnistía general y global que se ofreciera desde la creación del hombre. Pero eso era precisamente lo que representaba un reto. Como lo irían a tomar los hombres y las mujeres y como comunicárselo.
El Dios, un ser curtido por la experiencia de los milenios había estado observando el comportamiento de los hombres y muchas veces había visto que sus reacciones no eran lo que él podría esperar inicialmente. Este era un regalo maravilloso. Este era una manera de demostrarles que el sí estaba pendiente de ellos y que siempre quería lo mejor para ellos. Pero de nuevo tenía una duda que lo carcomía por dentro. Como recibirían este regalo y como lo agradecerían.
La estrategia que había desarrollado para la comunicación y la implementación de dicha amnistía de 10 años parecía muy sencilla. Simplemente dejaría un mensaje en las nubes que diría:
Su Dios omnipotente y omnipresente, no importa como lo llamen en su cultura, decreta que al finalizar este año solar cada uno de los habitantes humanos recibirá el don de un descuento de 10 años solares en su vida. Así podrán borrar 10 años y podrán disfrutar 10 años más hacia el futuro. Simple y concreto. Al final del año se sería 10 años más joven y punto.
Y efectivamente llego el día de la comunicación. En los cielos de todos los lugares del mundo apareció el mensaje dictado por el Dios. Y entre las nubes el mensaje fue escrito en todos los idiomas requeridos para que todos los hombres y mujeres lo pudieran leer.
Y el mensaje fue algo maravilloso y todos lo recibieron con gran sorpresa.
Esto era algo totalmente inesperado. Era sin duda un regalo del altísimo. Un regalo que impactaría la vida de cada uno de los habitantes del mundo. Todo fue estupor y asombro.
El Dios que observaba desde las alturas vio como los habitantes miraban al cielo y después de leer el mensaje que anunciaba el mayor regalo que les podía ofrecer se miraban entre si.
Pero algo extraño comenzó a suceder. Algo que ni siquiera un Dios que todo lo conoce podía haber previsto.
Los hombres y mujeres después de mirar a sus cohabitantes comenzaron a hablar entre ellos mostrando señales de disconformidad y después de algunos minutos comenzaron a discutir y el tono de la discusión se fue volviendo cada vez más agria y en algunos casos comenzaron a mostrar signos de violencia.
Algo estaba sucediendo que aquel Dios no comprendía. Que podrían estar discutiendo entre los hombres y las mujeres que les causaba tal algarabía y violencia.
Con cuidado desde las alturas comenzó a escuchar las discusiones que se estaban desarrollando.
Una mujer decía. Yo si quiero ser 10 años más joven…. Sería fantástico tener mi juventud de nuevo y disfrutar mi cuerpo de hace 10 años.
Un hombre le contesto. 10 años de amnistía perfecto todo muy bien. Pero yo creo que deberí
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Bienvenidos a había una vez. Quiero empezar esta año de 2024 con un proyecto narrativo nuevo. Al igual que he contado algunos cuentos clásicos versión milenials, quiero iniciar este ano contando los mitos clásicos también en versión milenials.
Como sabemos todos estos griegos eran unos duros para contar historias relevantes. Así que hoy iniciamos con cronos y Zeus. Bienvenido de nuevo a Había una vez. Espero que lo disfruten.
Había una vez un dios muy pijo llamado Cronos o saturno como lo llamaban los romanos. Este cronos era el duro de la manada. Como quien dice era el macho alfa de los dioses primarios. Pues cronos básicamente era el origen mismo del universo y hay que ver que tenia tiempo reinando.
Pero resulta que un día le llego al parche una profetiza que inmediatamente lo vio le dijo. Pilas que ahora si te llego la hora…. Por muchos cronos que seas ahora si vas a ver tu fin y paila.
Cronos que se sentía muy poderoso, le contesto… Y cual es ese destino que me dices….. dime de una vez y yo lo arreglo.
La profetisa lo miro y le dijo hablando como hablan las profetisas, todo enredado. Pues deberás tener cuidado de tu prole ya que de ella saldrá el engendro que derribara tu estatus celestial. El tal Cronos se picó mucho con la profecía y aunque no la entendia mucho si se dio cuenta que todo tendría que ver con su prole… o sea con un hijo suyo. Y claro ahí entro en plan Paranoico, como de que no vengan con esta.
Y empezó a tomar medidas drásticas, como quien no quiere la cosa le dijo a su Esposa Rea que era la diosa misma de la fertilidad. O sea la macha para tener hijos. Que le quedaba prohibido quedar embarazada y que si quedaba embarazada le tenía que traer el hijo inmediatamente que naciera.
Y Así sucedió, Rea bien fértil que era comenzó a tener mucharejos y al llevárselos a Cronos este se los zampaba de un solo bocado y así uno por uno se fue comiendo hasta cinco criaturas. Si en serio, Hijo que nacía hijo que engullia. Rea que veía esto pensó.
Ehhhh no freguemos…. Esto si es una relación muy toxica…. Este no me deja tener hijos y si los tengo se los traga… Espere y vera como me lo quito de encima.
Rea se fue entonces a ver un oráculo. Que en esa época era como un lector de el tarot de los de hoy pero que hablaba mucho más enrevesado. Y este oráculo le dijo.
Mire mi doña Rea. Usted esta de nuevo embarazadita y le cuento que ahora si le llego el momento cuchi cuchi con ese hijo suyo. Ese que va a nacer va a ser nada más y nada menos que el teso de los tesos. Ese va a ser el duro. Mejor dicho va a nacer el CEO de los dioses. Ese man las tiene todas consigo. Tenga mucho cuidado porque aquí dice que alguien que esta en modo Control Freak le va a buscar la caída apenas hay nacido.
Rea pues que estaba pues en modo No way con su marido Cronos, y decidio que este hijo se lo iba a esconder al troglodita de su marido. Ni que fuera tonta para permitir eso. Cuando nació su hijo Zeus decidio escondérselo y en cambio tomo una piedra grande y la cubrió con los pañales de tela…. Siiii de tela porque en esa época no había pañales desechables. Todos eran de tela.
Y le llevo la piedra para el brunch y así cuando cronos vio que llegaba su esposa Rea con su nuevo hijo, se lo quito de un zarpazo y hágale se lo trago sin ni siquiera masticarlo. Lo único que sintió fue un pequeño sabor terroso….. pero no le paro mayores bolas y siguió perdiendo el tiempo allá en el olimpo
Rea que vio que había engañado a lo bien a su esposo el paranoico siguió con su plan que tenía todos los matices de una serie épica de las que
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Hoy es el día nueve de la novena. El día en que celebramos el nacimiento de jesus y el día en que en honor a el y por costumbre nos hacemos regalos unos a otros. El día en que los niños reciben regalos. Manteniendo la ida de aquellas fundamentos de la navidad tenemos hoy uno muy importante. La unión.
Había una vez una reunión de los responsables en el mundo de traer los regalos de navidad a los niños. Allí en aquella sala se encontraban todos los representantes de las diferentes culturas que asociamos a los regalos. Estaba el niño dios de latinoamerica, estaba santa Claus de america y los países de habla inglesa, estaba papa Noel de Europa y america del sur, estaban los reyes magos de mexico y españa, estaba la befana de Italia , la babushka de rusia, el tomte de noruega, la doncella de la nieve de los países nordicos, el belsnickel de alemania, san nicolas de Polonia y los países bajos, y los 13 hombrecillos de la navidad de Islandia, entre otros muchos.
Cada cultura había enviado a su representante para decidir cual debería ser el motivo de los regalos de este año. A esta reunión se cito porque la diversidad de juguetes había ido creando un caos entre la población mundial. Los niños ya tenían tantas opciones para pedir que los representantes no sabían como satisfacer los deseos. Algunos estaban preocupados porque no parecía tener limite la cantidad de regalos.
Ya en la reunión cada uno tomo la palabra y explico cuales eran los regalos más queridos por los niños de su pais de origen y porque esos regalos deberían ser los más repartidos a los niños del mundo.
Con todas las explicaciones de tantos repartidores ya era muy difícil seguir y decidir cual debería ser el favorito.
Cuando todos terminaron las presentaciones comenzaron las discusiones acaloradas. Y a medida que iba pasando la noche las voces de los participantes iban subiendo de tono. Todos sabían que tenían que tomar una decisión lo antes posible para poder salir a preparar los regalos para los niños.
De pronto un ser luminoso apareció en el centro mismo de la reunión. Era Dios en persona, las diferentes culturas lo llamaban de diferentes formas pero todos sabían que aquel ser de luz era el Dios que todos conocían.
Tomando la palabra les dijo. Se que todos ustedes están aquí porque tenemos un solo propósito. Llevar un poco de alegría a un niño en un día muy especial. Hoy es navidad y todos ustedes hablan de regalos. Los regalos pueden ser muy diversos y pueden traer cierta alegría a los niños que están esperandolos. Pero yo hoy quiero recordarles el regalo más importante que podemos darle a un niño. La unión familiar.
Los adultos deben recibir la gracia de comunicarse con sus hijos en este día y hacerles saber que sin importar si están lejos o cerca siempre estarán pendientes de ellos. Que sin importar los problemas que se esten viviendo siempre los hijos podrán confiar en el amor que sus padres les tienen.
Ese es el mejor regalo de navidad. La confianza de que todos y cada uno de los miembros de la familia son uno solo. Mi mensaje es ese. Lleven unidad a las familias los niños lo agradecerán más que cualquier otro regalo que le lleven.
Y al oír esto todos los que estaban allí en la reunión de repartidores de regalos comprendieron que esa era la razón por la que estaban alli para llevar un solo regalo.
La unidad familiar.
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Hoy es el día 8 de la novena de navidad. Durante estos días he estado contando un cuento cada día basado en el espíritu navideño previo al 24 de diciembre. Gracias por su atención a estos cuentos. Hoy el cuento trata sobre la constancia.
Había una vez en el cielo una gran algarabía, Dios les había comunicado a todos que había mandado a su hijo Jesús a nacer en la tierra para que llevara un mensaje de paz, amor y felicidad. Como era un gran acontecimiento san pedro se había hecho cargo de la selección de aquellos que irían a participar en el magno evento. Dentro de la programación estaba enviar una estrella que iluminara el lugar de nacimiento, comunicar a tres reyes magos el lugar para que fueran a adorar el niño, pero más importante estaba seleccionar el ángel que acompañaría el momento del nacimiento y que tocaría una dulce melodía en el arpa en le momento mismo que el niño naciera.
La responsabilidad era enorme… En el cielo había cientos. Que cientos miles de ángeles que tocaban el arpa, siendo el arpa el instrumento más popular entre la sociedad de ángeles. Como se sabe en el cielo hay varios tipos de ángeles pero los más importantes son aquellos que cantan y aquellos que tocan instrumentos. Los que cantan se dice que cantan como ángeles y los que tocan instrumentos se dicen que tocan bonito.
Lo cierto es que los ángeles que tocaban instrumentos se dividían en varias clases los de cuerda y los de percusión. Los de cuerda eran los más famosos porque los de percusión eran aquellos que acompañaban las tormentas poniéndole el fondo musical a los rayos. No eran pues muy apreciados. En los ángeles que tocaban las cuerdas los más más famosos eran los que tocaban el arpa. Siendo el arpa muy difícil de tocar solo aquellos que practicaban mucho y dominaban el instrumento eran admitidos en la sagrada sociedad de los tocadores de arpa.
Por decisión de San pedro, el ángel que informaría de el nacimiento debía ser uno que tocara el arpa debido a su melodioso sonido. Todos los ángeles que lo hacían se apuntaron y todos comenzaron a practicar.
Sin embargo había un angelito que siempre había querido tocar el arpa pero no tenia un arpa. Todos se rieron de el ya que era imposible hacerlo sin el instrumento. El angelito pregunto y pregunto por todo el cielo si había algún arpa por ahí sin dueño u en mal estado que el pudiera utilizar.
La risa fue general. Todos sabían que había un arpa en el cielo que estaba disponible. Pero nadie absolutamente nadie había sido capaz de tocarla melodiosamente. Todos decían que el arpa era simplemente inservible. Así que para gastarle un broma al al angelito aprendiz le dijeron que fuera hasta el final del cielo, donde esta la frontera entre el cielo y el purgatorio y que allí detrás de un matorral había un arpa disponible.
El angelito fue y después de recorrer todo el cielo llego a la frontera del purgatorio. Tan cerquita estaba que se podía sentir el calor de la paila mocha donde estaban las almas del purgatorio. Allí vio un matorral, lo movió y efectivamente estaba un arpa. Linda como la más linda, pero llena de polvo en la consola y la caja… y además algunas de las cuerdas estaban zafadas. El angelito tomo el arpa, se fue para la carpintería de san José, le pidió prestadas algunas herramientas y después de mucho trabajo limpio y arreglo todo en el arpa. Se paro frente al arpa y trato de tocar algunas notas, pero ninguna ninguna sonaba como debía. Todas ellas sonaban de forma contraria a lo que se suponía.
El angelito decidio que el debía ser el que acompañaría al nacimiento de jesus, así que lo primero que debía hacer era arreglar el arpa. Con dedicación comenzó a afinar una por una las cuerdas, pero por mucho que lo intentaba ningun
Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento.
Juan David Betancur
[email protected]
Había una vez un niña llamada Camila que vivía con sus padre y dos hermanos más pequeños en una cabaña cerca a un bosque. Para Camila la mejor época del año era la navidad ya que su padre siempre adornaba la casa con luces y adornos y ella y sus hermanos le ayudaban a decorar un árbol de navidad. Aquel año todo era diferente, su padre había sufrido un accidente a finales de noviembre y estaba acostado en la cama mientras se recuperaba de sus dolencias. Sabiendo que era el padre quien se encargaba de organizar y decorar toda la navidad, Camila y sus hermanos trataron de hacerlo le mejor posible, pero la casa no tenía el ambiente que tenia en años anteriores. Algo faltaba. Los niños se sentían tristes ya que pasaban los días y su padre no se recuperaba de sus dolores.
Camila decidio caminar hasta el pueblo para comprar algunos víveres y en su camino paso cerca al bosque y oyó una voz que desde lo profundo del bosque la llamaba… Camila Camila.
La niña extrañada miro hacia el bosque y vio allí en un pequeño claro un arbolito muy pequeño que con sus ramas le hacia señales para que se acercara. Camila extrañada de ver que un árbol le estaba haciendo movimientos pensó que posiblemente era el viento el que movía las ramas, pero eso no explicaba la voz que la llamaba.
El arbolito le dijo…. Camila soy yo el árbol. No tengas miedo.
Pero… pero …. Decia Camila… Los arboles no hablan.
Jaja ….dijo el árbol. Todos hablamos lo que pasa es que los hombres no escuchan lo que decimos….
Bueno y tu como te llamas, pregunto la niña.
El pequeño árbol subiendo con orgullo sus ramas le dijo …. Yo me llamo esperanza.
Esperanza…. Contesto la niña, es un nombre extraño para un árbol.
Mira dijo el árbol. Te voy a contar porque me llamo esperanza.
El invierno pasado, recordaras que hubo una tormenta muy fuerte. Pues he de decirte que a los arboles del bosque esa tormenta nos afecto mucho ya que la nieve que cayo sobre nosotros y los vientos nos hicieron perder muchas ramas y muchas hojas. Después de varios días los arboles sentían que no podrían recuperarse. La nieve era muy pesada y hacia que las ramas se doblaran, los pocos que tenían hojas después de el otoño perdieron las ultimas que tenían. Todo era muy triste aquí en el bosque.
Por muchos días todo era triste, húmedo y frio.
Pero un viejo árbol que nos miraba, siempre se reía de nosotros. Ya puedes imaginarte todos nosotros tristes y el árbol riéndose. Nos enojamos y le dijimos.
Oye tu de que te ríes no ves que la nieve nos llega hasta bien arriba y nuestros troncos están mojados y no tenemos ya hojas. No es para risas.
El árbol que era un viejo viejo Ciprés que había vivido más de 400 años, nos miro y nos dijo.
Mira se que hoy se sienten tristes y aburridos. Que la tormenta fue muy dura con ustedes, pero deben recordar que siempre hay algo que se llama esperanza.
Esperanza…. Pregunte yo. Que es eso.
El árbol miro hacia arriba y dijo.
Ya lo veras.
Cuando el nos dijo eso, miro hacia arriba y como por arte de magia, las nubes que llevaban varios días sobre el bosque comenzaron a apartarse una de otras y allí en lo alto salió el sol y comenzó a iluminarnos…. Era un pequeño rayo inicialmente pero durante ese día y los siguientes días su luz y su calor derritieron la nieve que nos cubría. Poco a poco fuimos recobrando nuestro vigor y con el tiempo las hojas fueron apareciendo de nuevo en nuestras ramas.
Los
From the publisher's feed

4,433 Listeners

1,543 Listeners