1 Reyes 3: ¿Qué estás pidiendo a Dios que te conceda?
1 Reyes 3:3-15: Por cuestión de espacio limitado aqui en la app, por favor leer los versos o el capítulo completo en su biblia)
v.9-10 "Da, pues, a tu siervo un corazón que sepa escuchar, para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo. Porque, ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?
Pareció bien al Señor que Salomón pidiera esto. "
--------------------------
La época de diciembre está llena de deseos, esperando recibir algún regalo de un ser querido. Los niños hacen listas de sus juguetes favoritos. Cuando alguien recibe algo que anhelaba por mucho tiempo en alguna fecha especial como en el día de cumpleaños o aniversario de bodas, la sensación es de gran alegría.
Salomón era un rey joven que aprendió a amar a Dios y buscaba a Dios de corazón. Después de ofrecer muchos sacrificios a Dios en agradecimiento, Dios se agradó del corazón de Salomón que le ofreció concederle cualquier cosa. Salomón no pidió a Dios lo que todos los reyes pedían: Fama, riquezas y poder, porque Salomón tenía una prioridad en su corazón y era gobernar con justicia y rectitud. Dios se agradó de la actitud de Salomón que no solo le dió sabiduría sino también le dió fama, riquezas y poder.
¡Este buen don de la sabiduría es la clave para poder ser un líder ejemplar y gobernar con justicia, de discernir entre lo bueno y lo malo, de tomar decisiones sabias en momentos difíciles!
En Santiago 3:13-18 se mencionan dos tipos de sabiduría: la terrenal y la celestial. Hoy en día la juventud, las personas usan la sabiduría “terrenal” para llegar a posiciones de poder, para crear riqueza y obtener reconocimiento. Las riquezas, la fama y el poder sin sabiduría genuina convierte al ser humano en tirano, déspota, frío, mezquino, arrogante y desalmado.
En cambio, la sabiduría celestial que viene de lo alto es pura, pacífica, benigna, misericordiosa, de buenos frutos. Una persona con sabiduría de lo alto siempre procura hacer buenas obras, siempre cosecha paz y bondad, obtiene conocimiento de Dios, se deja guiar por Dios, y Dios lo recompensa.
Sigamos este buen ejemplo de Salomón que pidió la sabiduría de Dios.
En Santiago 1:5 vemos este consejo: “Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche.”
¡Qué declaración tan poderosa! Dios es muy bondadoso que nos dará sabiduría en abundancia cuando nuestro corazón es sincero. A Él le agrada que sus hijos tengan la fe y la confianza de pedir algo que no es nocivo, algo que no viene de un corazón lleno de avaricia o egoísmo, de codicia.
La sabiduría de lo alto no le hace mal a nadie. Es una buena cualidad que hará que nuestro corazón y nuestra mente pueda manejar bien las cosas que dañan a la gente por falta de sabiduría. Sin sabiduría las cosas que hagamos serán temporales, sin provecho o fracasarán en las áreas importantes: la espiritual como la relación con Dios y la emocional como la familia, etc.
Si pedimos a Dios sabiduría y la obtenemos, podremos guiarnos de la manera correcta, hacer un buen balance en las áreas de nuestra vida, haciendo lo bueno delante de Dios, honrándolo, respetándolo y obedeciéndolo, y permanecer firmes hasta el final.
¿Qué le estás pidiendo al Señor que te conceda en este año? ¿Le pides sabiduría?
¿Qué están pidiendo nuestros hijos adolescentes: cosas materiales o eternas?
Soy Eduardo Rodríguez.
🇺🇸
1 Kings 3: What are you asking God to grant you?
1 Kings 3:3-15:
And Solomon loved the Lord, walking in the statutes of his father David, except that he sacrificed and burned incense at the high places. Now the king went to Gibeon to sacrifice there, for that was the great high place: Solomon offered a thousand burnt offerings on that altar. At...