En la solemnidad de María, Madre de Dios, celebramos un misterio y un acontecimiento histórico: Jesucristo, Persona Divina, nació de María Virgen, la cual es, en el sentido más pleno, su Madre.
Podemos preguntarnos: ¿Le hago sitio al Señor para que habite en el corazón a través del perdón, o movido por el miedo, rechazo al que es la Luz para vivir en las tinieblas?