Jesucristo, que hace nuevas todas las cosas, nos invita a unirnos a Él para que la
enfermedad y el dolor, asociados, se transformen en fuente de redención.
Puedo preguntarme
¿ante la enfermedad reclamo a Dios con la pregunta por qué a mí; o me abro a la posibilidad de que Dios quiera sacar un bien de ese mal?
¿Veo a Cristo sufriendo en el hermano enfermo o lo considero como un problema que me quita libertad?
¿Qué conozco del Sacramento de la Unción de los enfermos?