Los bomberos españoles están realizando ya sus primeras labores de rescate en Turquía. En Adana trabajan contrarreloj buscando supervivientes entre torres de más de diez pisos que han resistido los envites del seísmo y edificios que han quedado reducidos a escombros. Una grúa de grandes dimensiones se encarga de retirar los restos más pesados y a partir de ahí se trabaja con palas y, a veces, las propias manos de los rescatadores y los muchos anónimos que se han sumado a la búsqueda. De este edificio en concreto han recuperado en las últimas horas 40 cadáveres y ningún superviviente. Los bomberos españoles han llevado a cabo una labor de búsqueda de posibles víctimas vivas con sus perros de rescate: "Una persona no herida grave puede estar entre 6 y 8 días viva entre los escombros, por eso el tiempo es importante", ha explicado desde el terreno Moisés Belloch, bombero del Consorcio Provincial de Valencia y presidente de la ONG Intervención, Ayuda y Emergencias. Una vez constado que no había supervivientes, han apoyado en las labores de recuperación de los cadáveres.