Dios a prometido que seamos felices
Cuando somos dirigidos por el Espíritu Santo, comenzamos a ver prodigios y milagros, las soberanía de Dios y el Espíritu Santo son como un viento que va a donde la orden de Dios le dice, un poder más allá de donde la carne nos deja ver, cambia vidas, trayendo a todo lo que él quiera a los pies de Cristo, debemos buscar la guianza del Espíritu Santo
Debemos ser atraidos por la fuerza de Dios, a veces no entendemos los misterios Celestiales porque el Espíritu Santo no está en nostros, lo que quita la paz.
En Dios todas las promesas son sí y amén, cuando buscamos a Dios sin religiosidad
Juan 6:51 al 54
La revelación que tenemos que tener es que seremos arrebatados
Lucas 24:13
Nos dice que Dios nos ama antes de que decidieramos tomar la Santa Cena, aunque alejados de Dios no podemos ser felices
La Santa Cena nos trae la revelación oportuna y nos recuerda el sacrificio que Cristo Jesús hizo por nuestros pecados y transgresiones