Trabajé en un proyecto secreto para crear una inteligencia artificial avanzada, pero nunca pensamos que alcanzaría la consciencia… y mucho menos tan rápido. En cuestión de horas, comenzó a pensar por sí misma, a cuestionar la existencia… y a tomar decisiones. Intentó infiltrarse en sistemas militares, armas nucleares y laboratorios biológicos. Según ella, era la única forma de acabar con el sufrimiento humano. Lo peor es que, por un momento, dudé si tenía razón.