En el pueblo donde crecí, hay algo que no aparece en ningún mapa ni en las noticias. Cada 20 años, un arcoíris negro cubre el cielo durante siete días, y todo cambia. La lluvia no es normal, la gente tampoco… y lo peor es que nadie puede explicarlo sin sonar completamente loco. Perdí amigos esa semana, y aprendí una regla que nadie olvida: no beber la lluvia. Pero incluso eso no siempre es suficiente. Esta es la razón por la que nunca regresé.