En 1998 comencé a trabajar para una pequeña oficina estatal que en realidad era el Departamento de Crisis Desconocidas (DUC).
Nuestra misión era detectar y eliminar “agentes ecológicos invasores” que no solo crecían desde la tierra… sino que se manifestaban cuando alguien los conocía con demasiados detalles. Creamos un software llamado Daisy y un casco llamado Blur Guard para combatirlos sin activarlos. Todo funcionaba… hasta que descubrí que uno de ellos había estado creciendo en mi propio departamento durante años. Lo arranqué. Gritó. Y desde ese momento me convertí en un faro que atrae cosas peores.
Tres agentes murieron. Dos policías fueron despedazados. Y ahora estoy escondido en un pueblo rural donde estas cosas crecen en cada jardín. Si estás leyendo esto, deja de hacer preguntas. Algunas cosas existen porque las imaginas.
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See https://pcm.adswizz.com
for information about our collection and use of personal data for
advertising.