Karina Mariani Editoriales

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By karina marianiNewsPolitics
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Karina Mariani Editoriales episodes

  • Navidad, una arenga necesaria frente al suicidio de Occidente
    La famosa sentencia de que “La libertad nunca está a más de una generación de su extinción. La única manera de que hereden la libertad que hemos conocido, es si luchamos por ella” puede aplicarse perfectamente a la tradición occidental y decir: “La cultura occidental nunca está a más de una generación de su extinción. La única manera de que hereden los valores que hemos conocido, es si luchamos por ellos”. Ocurre que la cultura occidental influyó en todo el mundo, pero no es la de todo el mundo y ni siquiera es un aspiracional de todo el mundo. Un rápido escrutinio por las opciones posibles serviría para justificar una defensa cerrada de lo conseguido, sobre todo para no tener que vivir bajo alguna de las alternativas.
    Justamente, Frank Capra fue un propagandista de ese estilo de vida que reflejaba los valores occidentales cuando Occidente aún se enorgullecía de su epopeya civilizatoria. Hizo otros trabajos magníficos antes del clásico navideño It’s a Wonderful Life. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra mundial realizó la serie documental llamada “Por qué luchamos” (Why We Fight) una obra fundamental para desafiar la propaganda nazi instalada en todo el mundo y generar la autoestima necesaria para pelear por los valores que consideraba buenos y justos. Se trata de un trabajo de auténtica propaganda política en defensa propia y una estrategia actualmente desestimada y hasta tachada de incorrecta, y sin embargo altamente recomendable si se pretenden defender esos valores que sólo pueden existir en esta castigada cultura nuestra. Una arenga necesaria frente al suicidio de Occidente, que funcione como un ángel de la guarda que nos muestre cómo sería el mundo si la tradición judeocristiana no hubiera existido y nos recuerde «por qué luchamos».
    por Karina Mariani
    15 min
  • Sánchez el neoperonista
    Si Pedro Sánchez está adoptando con tanta naturalidad el manual del peronismo aplicado, no es porque esté comprando «carne podrida». Lo hace porque sabe que esta receta, que necesariamente conduce al quebranto, asegura varios años de poder ilimitado, apoyo internacional y una sociedad convertida en ganado lanar tan dependiente y enfrentada que es casi imposible que se pueda librar de sus cadenas. Argentina lo intentó en 2015 y volvió a caer en las manos del mal. Este domingo empezó su doloroso segundo intento, luego de tocar fondo. Ojalá a los españoles no les tome 20 años sacarse de encima esta peste y termine cuanto antes el sanchismo, esta nueva versión del peronismo.
    por Karina Mariani
    15 min
  • Posperiodismo
    La amnistía del PSOE al separatismo golpista, la pertinaz alarma contra las opciones políticas que no responden al progresismo o la remanida calificación de «ultra», y el sentencioso sesgo antiisraelí que responde a la izquierda política mundial, no son un fenómeno aislado sino un progresivo síntoma de lo iliberal que se está volviendo el trabajo periodístico en los medios tradicionales. Cuando Weiss debió renunciar al NYT, en su carta supo retratar algunas de las taras que asolaban a la profesión y que desde entonces no han parado de crecer.
    Escribió que existía un nuevo consenso en la prensa por el cual la verdad se había convertido en «una ortodoxia ya conocida por unos pocos ilustrados cuyo trabajo es informar a todos los demás» y agregaba «Siempre me enseñaron que los periodistas estaban encargados de escribir el primer borrador de la historia. Ahora, la historia en sí misma es una cosa más efímera y moldeada para ajustarse a las necesidades de una narrativa predeterminada». Nada como estos tiempos convulsos para comprobar cuánta razón había en aquella renuncia.
    por Karina Mariani
    18 min
  • Antisemitismo Woke
    El mundo occidental cerró filas con Israel por poco tiempo. De la forma en la que vemos crecer al antisemitismo woke, probablemente se instalará como cualquiera de los Ítems de la agenda progresista que se mueve por carriles que ni siquiera estamos registrando y volveremos a ver al pueblo judío luchando en solitario. Israel deberá encarar, para sobrevivir, la tarea que Occidente no está dispuesto a hacer, ni para salvaguardar sus valores, ni a su juventud, ni a su dignidad, ni siquiera a unos miserables carteles con las fotos de sus víctimas. Con el correr de los días y el avance de la guerra, los países occidentales van a menguar su apoyo a Israel. Dos poderosísimas bestias se han asociado contra el diminuto país judío: el wokismo y el antisemitismo, las dos fuerzas que más odian a Occidente. Se ha consagrado, finalmente, el socialismo de los tontos.
    19 min
  • Odian a Israel, odian a Occidente
    Lo que ocurrió el sábado no fue el habitual intercambio de cohetes. Los hechos muestran cómo es el terrorismo cuando se siente empoderado, libre, cuando no teme al enemigo, cuando se sabe poderoso. La crueldad de esta última operación demuestra que el odio ha trastornado irremediablemente sus mentes. Todos los análisis políticos, geopolíticos, culturales y económicos son muy útiles para explicar la coyuntura, pero es fundamental, para comprender esta pulsión asesina, ser conscientes de los objetivos eliminacioncitas, a largo plazo, del terrorismo islamita.
    Ya no debe considerarse como una lejana amenaza a la paz y la estabilidad regional. Lo que pasó el sábado fue como soltar a ISIS en un jardín de infantes. En paralelo aparecen manifestaciones en apoyo a las acciones de los terroristas en el corazón de occidente. Son los niños de los países que toleran estas manifestaciones los que están siendo torturados en algún sótano en Gaza. Y aun así se los justifica. Hemos estado durante mucho tiempo bajo las garras de la complacencia, pensando que el conflicto era una simple disputa territorial, sin entender que Hamás, ISIS o cualquier otra marca de la misma ideología nos detesta a todos y que Israel es sólo un eslabón más.
    Si Israel flaquea, el terrorismo desenfrenado avanzará a sus anchas como avanzaron los invasores este sábado, pero en el resto del mundo. Por eso, acabar con Hamás sería una bendición para la humanidad, incluyendo a los palestinos que viven bajo su yugo en ese santuario terrorista. El apoyo a Israel puede ser fuerte y ayudar a que la tarea sea exitosa, o puede menguar bajo la presión del wokismo internacional y que el trabajo quede, de nuevo, a mitad de camino, como pasó en los últimos años. De lo que podemos estar seguros es que, aunque hagamos como el avestruz, el odio a occidente va a permanecer ahí, inmóvil y agazapado.
    Por Karina Mariani
    19 min
  • La cloaca del financiamiento de la casta
    Resulta imposible para Kicillof explicar cómo no se dio cuenta de que su jefe de Gabinete se ausentaba sistemáticamente y que llevaba una vida de sultán. Alegar desconocimiento sugiere que Insaurralde no reportaba al gobernador y que además tenía un manejo del entramado de poder real muy superior al propio gobernador. Un golpe terrible a la imagen del único candidato competitivo que tiene Cristina en esta elección. También resulta una estocada a su capacidad de gestionar las pulsiones de un peronismo en desbandada, que es cainita si se siente acorralado y que es capaz de generar infinitas traiciones y zancadillas si no tiene un jefote al que reportar. El golpe a Insaurralde es un golpe a Kicillof y sobre todo a Cristina, y es impredecible el alcance de este «grave error» y sus consecuencias.
    Mientras tanto la población mira el espectáculo sumida en la pobreza y la desesperación. El deterioro de las instituciones argentinas es mayúsculo. Los cuerpos legislativos son meras cajas políticas como lo demuestra el «ChocolateGate», y la casta política es protagonista o cómplice por omisión, de los miles de «insaurraldes» insertos en los entresijos del poder. La desnaturalización sufrida por el sistema democrático lo ha convertido en una cueva de chupasangres. Todo Estado elefantiásico es una satrapía y Argentina está llena de sátrapas. En este contexto ruinoso, el 22 de octubre se elige el nuevo presidente.
    por Karina Mariani
    19 min
  • Plurinacionalidad
    Occidente, único lugar donde el respeto a la diversidad cultural es un valor y está garantizado, sufre a la vez un sentimiento de culpa sobre su historia y la evolución de sus valores. Es curioso que su principal virtud sea la clave de su vergüenza y que no se permita medirse en comparación con el resto de culturas. Un rápido escrutinio comparado permitiría poner blanco sobre negro acerca del respeto a “lo diverso” que implica el mito refundacional de la plurinacionalidad y los violentos peligros que engendra.
    Esta guerra semántica que busca torcer el significado del concepto pluralidad, es una nueva ilusión dialéctica que no pretende descentralizar sino ampliar mecanismos de control centralizado que en un ordenamiento republicano serían imposibles. Por eso, en los países que vienen aplicando este neoparadigma político no existe ni más autonomía, ni más libertad ni más respeto. El relato victimista que dio lugar al concepto de plurinacionalidad, con un supuesto centralismo que agobiaba a la diversidad y que impedía la democracia, fue la excusa para que el castrochavismo se hiciera con el poder y asfixiara la alternancia. Ahora la plurinacionalidad, que no es otra cosa que Socialismo del Siglo XXI, toca la puerta de España.
    por Karina Mariani
    15 min
  • Rishi Sunak y la omertá del Net Zero
    La batalla está en curso, han pasado pocos días y Sunak aún se mantiene firme. Burlonamente ha declarado algo evidente pero inaceptable para una sociedad infantilizada: «No se llega al cero neto simplemente deseándolo; pero eso es lo que han hecho los gobiernos anteriores», disparó Rishi doblando la apuesta contra la catarata de denuncias, críticas y demandas que tiene enfrente. Ha hecho una jugada sutil y audaz, no gritó ante la multitud que el rey está desnudo. Sólo se alejó, ingeniosamente, para no salir en la foto del monarca nudista y poder decir al final del día: «yo les avisé». Ha sido valiente al desafiar la omertá del Net Zero, pero ahora sabe que su cabeza tiene precio, la red invisible del poder verde opera en muchas y profundas direcciones y no es sólo su puesto lo que puede perder. Deberá demostrar ser un gran estratega, caso contrario será sacrificado en el altar del dogma climático.
    por Karina Mariani
    13 min
  • Canadá: el parque temático ‘woke’ que debe servir de advertencia
    Trudeau en sí mismo es una atracción, tal vez la más vistosa, del parque temático woke que a toda velocidad se ha impuesto en Canadá. Su comportamiento muestra el patrón de la progresía enloquecida, que se va haciendo con el control de las instituciones de las democracias liberales corrompiéndolas hasta los huesos. Es incapaz de tolerar la disidencia, divide al país, polariza y opera excluyendo y cancelando a aquellos que no siguen su relato, para luego llamarlos fascistas, racistas, peligrosos para la democracia y todo el menú de insultos progresistas.
    Mientras el parque temático woke florece, el país real, el que alguna vez fue ejemplo de concordia y amabilidad, la Canadá próspera, se estanca y sufre. El país enfrenta una economía amenazada por las leyes diseñadas precisamente para provocar una paralización, con una sociedad polarizada, humillada y amedrentada. Canadá ha pasado a ser una lección y una advertencia de lo que sucede cuando se deja a los ingenieros sociales, borrachos de poder, modelar la vida de las personas según su ideología narcisista. Su historia debería servir de advertencia para Occidente, el wokismo quiebra empresas, sí, pero también quiebra naciones y corazones.
    por Karina Mariani
    18 min
  • Los 70 y sus demonios
    Bien haría todo el arco político en revisar sus desfalcos, sus alianzas, sus difamaciones, y sobre todo los mecanismos con los que atentan contra el ordenamiento democrático apedreando congresos, quemando edificios y estaciones de subte, cortando rutas y amenazando ciudadanos, usurpando tierras y proclamando integrismos étnicos o religiosos, corrompiendo la igualdad ante la ley, creando privilegios y leyes que consagran el derecho penal de autor, gerenciando movimientos sociales para amenazar la gobernabilidad y creando organismos internacionales para influir en las constituciones de los países. En esto, de nuevo, Argentina no es la excepción.
    Es urgente situar a Argentina en el contexto mundial para ver cómo estos fenómenos se replican en la región y dejar de contar la historia con un ojo en el ombligo. No es entendible la actualidad sin analizar la complejidad del setentismo y la vigencia de sus demonios. Esta forma de autopensarse no es exclusiva de los sectores de izquierda o peronistas, sino que fue adoptada por la mayoría casi absoluta del arco político.
    Cabe preguntarse si para soltar el setentismo no sería prioritario soltar primero este corpus simbólico que parasita el universo cultural, enfrentar a los matones de una vez, dejar de financiarlos, de justificarlos, de idolatrarlos, y sobre todo, de darles una entidad política que jamás merecieron.
    por Karina Mariani
    17 min

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