Según los historiadores, en Andalucía se contabilizaron ciento cuarenta mil ciento cincuenta y nueve víctimas republicanas en guerra y posguerra, frente a las cuarenta y nueve mil doscientas setenta y dos del bando franquista. Al acabar la guerra, franquistas y republicanos no sufrieron por igual. Asimismo, bajo órdenes ministeriales de 1939 y 1940, las víctimas franquistas, con dinero público, fueron sacadas de las fosas comunes, identificadas e inhumadas. Por el contrario, los republicanos tuvieron que esperar la llegada de la democracia en 1978. Durante décadas éstos también sufrieron represión económica y pérdida de bienes. Con este nuevo libro, Bedmar espera contribuir a la vedad, justicia y reparación de esos desaparecidos y olvidados. Además, considera que imponer el silencio y “no remover el pasado” supone un ataque inmenso a la historia como ciencia y a los historiadores