www.lacanciondelpais.com.ar - Para enojar a los hombres serios, serios, serios......y divertir a los nenes chicos, chicos, chicos.
Hoy –martes 17 de mayo– a las 19hs. en el Petit Salón de Plataforma Lavardén el sello rosarino dedicado a la literatura infantojuvenil Libros Silvestres está de presentación doble. Los títulos en cuestión son Paren de pisar a ese gato de Verónica Laurino, ilustrado por Cris Rosenberg, y Chispero de Diego Colomba, con dibujos de Laura Oriato. Con estos textos la editorial que llevan adelante Caro Musa y la propia Oriato inaugura su colección La vertical, dedicada a la poesía infantil.
El primer poema para chicos de la historia de la humanidad debe haber sido, arriesgo, una canción de cuna. Las canciones de cuna que conozco tienen ciertas características en común: la acentuación regular que va y vuelve, va y vuelve a la par de los brazos de la mamá, el pulso reposado que la mayoría de las veces contrasta con los gritos del bebé, la tendencia a la escala mayor. Ahora, está bien, todas las culturas tienen sus canciones de cuna y lo más probable es que muchas de ellas no respondan a esta descripción. Pero hay una cosa en donde seguro coinciden todas, vengan del lugar del planeta que vengan, y es en el hecho de que paradójicamente no son "para chicos" sino para papás. Y es que son ellos, los papás, los que necesitan los arrorrós, son ellos los que necesitan creer que existe alguna manera mágica de callar a su hijo. El bebé no tiene problema, para él la canción, al menos al principio, es un fragmento más del delirio que lo rodea.
Porque estamos de acuerdo en que los bebés no entienden lo que cantan sus papás, ¿no? Y