Julio 09, 2019 - Nunca se nos prometió que la vida cristiana sería fácil. Y, sin embargo, naturalmente evitamos cualquier apariencia de sufrimiento. Organizamos nuestras vidas para evitar el dolor. . . ya sea físico o emocional. Hoy el pastor Carlos A. Zazueta nos recuerda que Dios nunca desperdicia nuestro sufrimiento. De hecho, Él hace Su trabajo más grande cuando estamos sentados en el crisol de Su diseño. No importa qué pena esté sufriendo hoy, es alentador saber que nuestro Salvador entiende completamente. Él está completamente familiarizado con la oscuridad emocional que produce el dolor.