Julio 18, 2019 - Pocas cosas son más desmoralizantes que darse cuenta de que se ha estado esforzando lo más posible pero no ha logrado a llegar a nada. Ayer, el pastor Carlos A. Zazueta compartió que los corintios estaban en la cancha, pero no en el juego. Por estar discutiendo cuál era el jugador más importante en el equipo, lograban muy poco como equipo. Y aunque usted suena cómico, no lo es cuando el juego tiene consecuencias eternales.