Dios es el Creador, Dios es la Luz, Dios vino al mundo y habitó entre nosotros.
Eso nos dice Juan al inicio de su evangelio, y es corroborado por Jesús: "Yo soy la luz del mundo" en Juan 8:12.
Pablo, por su parte, nos recuerda cómo ha de ser un Hijo de la Luz en su carta a los Efesios 5:1 en adelante.
Dentro de los Hijos de Dios se encuentra la luz que ilumina el mundo, y hemos de seguir alimentando esa luz.