En muchas ocasiones, tanto en la Biblia como en la vida, nos hacemos la pregunta de si Dios es justo. Dudamos incluso de que lo que sucede en el mundo esté bajo en control del Creador en todo momento.
Esa duda solo nos coloca en nuestro lugar, que no es otro que el de que somos incapaces de entender el Plan de Dios y, mucho menos, de poder cuestionar al Padre.