Por años, los derechos de "Dogma" estuvieron en manos de Harvey Weinstein, alguna vez todopoderoso productor de Hollywood. Pero las acusaciones en su contra por ataques sexuales, chantajes y amenazas abrieron una oportunidad única para el director y guionista de esta obra de culto, Kevin Smith. Y también para Alessandra Williams, una joven productora que supo cómo rescatar el largometraje y devolverlo a su autor.
Por años, los derechos de "Dogma" estuvieron en manos de Harvey Weinstein, alguna vez todopoderoso productor de Hollywood. Pero las acusaciones en su contra por ataques sexuales, chantajes y amenazas abrieron una oportunidad única para el director y guionista de esta obra de culto, Kevin Smith. Y también para Alessandra Williams, una joven productora que supo cómo rescatar el largometraje y devolverlo a su autor.