El propio fray Luis dejó escrito su concepto de la poesía, "una comunicación del aliento celestial y divino". Sus temas preferidos y personales son el deseo de la soledad y del retiro en la naturaleza, y la búsqueda de paz espiritual y de conocimiento, pues el fraile era hombre inquieto, apasionado y vehemente, aquejado por todo tipo de pasiones, y deseaba la soledad, la tranquilidad, la paz y el sosiego antes que ninguna otra cosa.