En la obra de García Lorca, reconocido desde hace mucho como una de las cumbres más elevadas de la poesía del siglo XX, se distinguen claramente dos épocas: la de sus poemas de juventud, en los que está presente la influencia de la Generación del 98, la de sus compañeros de la Generación del 27, con los que convivió en la Residencia de Estudiantes madrileña, pero sobre todo la poesía del cancionero popular español, plasmada como hemos visto en el Romancero gitano, sobre todo.