La de Luz Pozo es una escritura culta y refinada, sugestiva y vital. Sus temas predilectos, el amor, el paso del tiempo, el recuerdo y la muerte, el gusto por la utilización de símbolos y sinestesias, las referencias a la lírica trovadoresca y a la literatura clásica, a la música y la pintura, artes que también cultivó la escritora. En Ahora que regresa la primavera, el yo lírico nos traslada de un aquí-ahora a un ayer vivido.