Pues eso. Las noticias son muchas y algunas con situaciones agradables, pero otras, y sobretodo las que conciernen a Tenerife, son preocupantes. Por donde quiera que mire, hay un descontento, una sinrazón, ocultismo, medias verdades y, el problema, es que eso está en la calle. Ya no está sólo en el entorno portuario, que es hasta controlable; está en el vox populi. Y, además, con la connivencia de algunos. Hablamos de sinrazones como cortar, desde hoy, una vía de la vía interior. Que sí, que es para pasarelas papales, pero caos de circulación absoluto.