Antes de volver a la casa del padre, Israel debe reconciliarse con su hermano Esaú. Israel durante su estancia en Jarán, ha ganado mucho en humildad por lo que ahora es capaz de preparar el encuentro con su hermano y humillarse ante él para que pueda darse el perdón y el abrazo entre ambos.
A su vez, Dina, hija de Israel, es deshonrada por Siquem. Los hijos de Israel se vengan de la afrenta y este hecho entristece a Israel.