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A veces el fracaso no es una caída… es una costra que no termina de sanar.
En este episodio no doy respuestas. Solo hablo de cómo se siente cuando tu vida empieza a oler a rendición, a frustración, a “ya basta”.
Pero también de cómo, en medio del fango, se cuela una semilla de vida.
🎙️ Lo grabé porque me cansé de fingir que estoy bien. Y si tú también estás cansada… bienvenida.
🎧 Este episodio tiene corazón, pero aquí en Spotify también tiene alma. Gracias por escucharlo aquí, donde la conexión es más directa, más contigo y conmigo. Si algo de esto te tocó, cuéntamelo.
Este episodio es el inicio. No del podcast —de mi reconstrucción.Me senté, prendí el micrófono y dejé que hablara lo que estaba roto.
No es perfecto. No está editado con filtro emocional.Pero es real.
Aquí empiezo a hablar con Liz, mi terapeuta interna. Y también contigo, si alguna vez sentiste que lo tuyo también se jodió.
🎧 Este episodio tiene corazón, pero aquí en Spotify también tiene alma. Gracias por escucharlo aquí, donde la conexión es más directa, más contigo y conmigo. Si algo de esto te tocó, cuéntamelo.
Me sumo a los que están en modo reflexión… Aunque en mis nuevas prácticas de andar en sintonía con la vida, a las que algunos podrían decir pero estás haciendo la misma mierda que señalas como las que ya no te gustan… y si tienes razón… 40 años de mi vida sumergida en las tradiciones no lo puedo floshar de una como flasheo la mierda en el toilet.... Está en mi… es parte de mi… pero no quiere decir que niegue o tenga dudas de lo que soy y mucho menos que las cuestione. Más si desde la comunidad de fe provienen la mayoría de mis traumas y mis heridas tan recientes como la discriminación, la infidelidad y el abandono. Y dirás cabrona por qué tanta mierda… Bueno no había tenido la fuerza de voluntad para desesclavizarme. Era lo conocido, era lo que siempre fue… Pero estoy como me dijo ayer una de mis clientas: Siente, suelta y Vive.
Mi pérdida de fe no niega mi necesidad de reflexionar y buscar la luz en mi espíritu para descubrir el sentido de mis mierderos o por lo menos saber qué puńeta se hace con tanta mierda. Decir que perdí mi fe no se trata de que no tenga esperanza, o espere lo mejor sino me contradiría… es afirmar que las cosas como las conocía, las vivía y las predicaba yo no tienen sentido para mi porque profesarla es justificar mi pasividad frente a la injusticia que experimente. Y sí, confieso que me estoy expresando así desde el filtro del dolor pero de algo estoy segura… me estoy liberando de mis opresores. Y está cabrón lo que estoy confesando porque fui una de ellos… ERA MI PROPIO VERDUGO… todo al estar vinculada a la vida religiosa como profesante y en carácter laboral…Si … Me escuchaste bien… mi trabajo era en la iglesia…estuve contratada por 25 años aproximadamente como pastora ya sea de iglesia general como ministra de jóvenes y me pagaban por hacerlo…Y hablar de este tema no es fácil para mí, pero tengo que hacerlo. Es parte de mi proceso para la emancipación religiosa y mi recuperación como víctima de los hechos que te mencione que los resumo como maltrato, abuso y discriminación… Así como lo oyes… ni hablar de la presión que me sometí por cumplir estándares inalcanzables para ser aceptada y aprobada según lo establecido por la institución condicionando la posible relación con un Dios que requiere que me niegue a mi misma para tener un vínculo, una salvación y una vida eterna… mandando a la mierda la vida abundante… O sea mi tiempo en la tierra que?
Necesité desaparecer un tiempo para lograr cuidarme mientras me curo y valorar las pequeñas cosas que me dan felicidad. Al principio dije puñeta a dónde voy para desaparecer y lograr encontrarme. Entonces pensé; el peor intento es el que no se hace así que dije pa’l carajo las redes, los compromisos a último momento y las cosas del después. Iré a lugares que me hagan sentir yo misma. Necesito hacer cosas que me recuerden que tengo el control; no mis padres, no mis decisiones, no mis fracasos, no mis decepciones, no mis miserias para evitar convertirme en una zombie merodeando la tierra y poder ser una mujer que vive y siente. Que le recuerda al alma que se puede ser feliz.
Aún sigo sin saber pa' dónde voy pero no me olvido de dónde vengo. Vengo de ser una mujer ALL…que es completa en la vida…que cree en la plenitud de la vida… así que tengo que recuperarme a mi misma y para eso dejar que el enojo, la tristeza, el miedo y el desagrado se vayan de mi ser… es la invitación a dejar de sentir y comenzar a sentirme porque es lo que me mantendrá viva y creo que para eso tengo que arriesgarme a vivir aunque sea de a poquito sino para qué CARAJOS estoy aquí en la tierra.
Creo que me toca soltar a la vieja yo y volver amar desde mi otra y nueva yo. Desde esa Alexandra Liz que escala la montaña de la vida, remueve piedras y planta flores. Desde esa mujer vulnerable pero ha adquirido la voluntad de retirarse sin dar explicaciones cuando no soporta más actitudes de mierda. Desde esa mujer que está dispuesta a que lo que tiene que ser será. Desde esa mujer que deja de dudar si lo bueno en verdad le pueda suceder y decide tirarse con to’ y tenis a bailar con la vida porque ella es el party, es la invitación.
En estos momentos Yo sé lo que soy y lo que seré. Por eso es la fe que me tengo. No necesito más. Creo que aquí todo está bien por eso decido vivir la emoción que invade mi corazón y remuevo lo dañado por otros y por mí para dar espacio a lo bueno, lo agradable y lo pleno. Sí… el proceso es difícil, pero ayuda saber que lo que no fue no se trata de mi, Yo siempre fui dueña de mis decisiones y del camino a mis sueños, se trata de que otros no están dispuestos a arriesgarse y vivir nuevas experiencias, y crecer hasta morir. En este momento, debo rechazar los pensamientos de los “y si…” . Como decía mi papá: a lo hecho, pecho, olvidando el despecho y me lo como con queso… Pancha cara queso…Cabeza arriba, saca el pecho, aprieta el culo, y pa’ lante que del piso no paso.
Hay tanta gente con un mierdero en la cabeza que no saben qué puñeta quieren en la vida… Y el problema es que algunos de ellos no saben que tienen un mierdero mental y cuando se dan cuenta ya jodieron a la otra persona o por otro lado están los que sí saben… y te dicen ando con un lío en la cabeza y no la quiero cagar contigo… Y tu le dices tranquilo fluimos… y cuando se topan contigo que eres experta en surfuear en la mierda por lo que te ha tocado vivir… que tu esta puesta pa la situación pero viene y les da diarrea mental y no tienen los huevos suficientes o los ovarios suficientes para decirte que el problema no es que la cagaron contigo sino que… me cague encima.
Y porque estoy así de encabrona… porque quienes estamos del otro lado de la relación o de la interacción para relacionarse sufrimos el contagio del virus y comenzamos con este peo mental de ah sera que… me quiere o no me quiere… porque todo es una puta incertidumbre que afecta al ecosistema humano convirtiéndonos en una sociedad pajera.
Una paja mental es una hipótesis o especulación no fundamentada que es producto de la imaginación o la fantasía de una persona. O sea todo comienza en la mente de alguien que tiene un pensamiento que no da lugar a la acción para la responsabilidad afectiva hacia otra persona. Es miedo al compromiso por ser víctimas del estrés postraumático de una relación previa convirtiéndose en una paja mental. Luego viven haciéndose una paja mental pensando en cosas que no tienen relación alguna con la realidad. Lo de antes no tiene culpa de lo de ahora… sino trabajo esto… luego el peligro está en que las pajas mentales se producen ellas solas y mutan y te controlan…Y tener el pensamiento, muy frecuente sobre tus mierderos hace que no disfrutes de la vida…porque la mierda mientras más la riega más apesta…y si se sigue así… El pensamiento originado por problemas imaginarios es la más maligna de las pajas mentales. Y ¿cómo puñeta se detiene el contagio pandémico socioafectivo?
Bendición y Buenas Noches… es una frase que usamos en mi isla, Puerto Rico para…decir sabes qué carbona que te vaya bonito y vamos a dejarlo ahí porque sino esto se va a la mierda. Es darle un corte drástico a cualquier situación que me está jodiendo mucho pero deseándole a la contraparte el bien. Es una manera de preservar mi bondad y poder seguir mi rumbo. Así le tengo que hablar a mi mente porque ella a veces se pone imprudente y comienza a pensar cualquier mierda y da inicio a la tortura mental y YO misma tengo que decirme HASTA AQUÍ!!! Hablarle fuerte. Porque la mujer que vive en el piso de arriba, en mi cabeza, se pone terca y comienza hacer cada cagada que para qué te cuento y todo porque tiene una obsesión de controlar todo a su alrededor debido a las experiencias que ha vivido. Y coño no la culpo.
Para sobrevivir a la noche oscura y que me vaya bien tengo que aceptar que no tendré el control de todo y que lo que va a ser, será y debo descansar en eso. Mi trabajo es saber lo que quiero para cuando ocurra lo que vaya a ocurrir identificar que es para mí. Enfocar mis pensamientos en que ya no debo de tener miedo de estar en cero porque la mujer en la que me convertí después de que me cagaron la vida es aquella que escala la montaña de la vida, saca las piedras del camino y planta flores. Ya no creo que me vayan a cagar más de lo que ya me cagaron la vida así que puedo descomprimir la ansiedad de apego porque sé que a veces se cierra una puerta y se abre el universo entero para mi.
Estar clavada en relaciones insostenibles es atentar con lo que digo que quiero. Es como querer plenitud en mi vida y quitarme mis tacones para caminar en un jardín lleno de espinas. Que manera de matar la plenitud. Es como odiar un trabajo que ni loca dejo, por miedo a no cambiar. Necesito menos y mejor, pero voy por más y peor. Es como morirte de ganas por mezclarte en un par de sábanas mientras te consumes esperando a ese alguien que está en otra cama hace rato. Es como esperar que tu amiga entienda lo miserable que se ha convertido tu vida pero te reclama que ya no estás para ella. Y uno se pregunta: ¿Y qué se hace en estos casos? Irónicamente buscaba encajar con ellos hasta que de repente me encontré esforzándome para hacer que funcionará lo que no servía. Hasta que me harté y dije basta. Ya no cuadra nada para mi. Entonces decidí dejar de hablar mierda y estar puesta pa’ mi. Comencé a decir adiós para preservarme e irme de la postergación de mi ser, del llanto de mis penas y de la antipatía social. Si no lo hago será mi sentencia de vida porque ellos no me respetan, no dejan de mentirme y no tienen responsabilidad afectiva conmigo. Para qué carajos quedarme.
Ahora que estoy sola, la soledad me enseña que no cualquiera es compañía. Que las apariencias engañan. Que no solo hablan mierda los que ya no están sino los que puedan venir. ¿Y qué hago ahora que lo sé? No comer mierda. Estar consciente de que Hablamos Mierda cuando metemos la labia con el amor romántico. Ese amor que idealiza situaciones que deberían ser arrancadas de raíz de nuestra alma porque nos enferman de amor. Nos hace creer que nuestra pertenencia dura para siempre, porque el siempre lo definimos como el infinito y más allá… Pero no nos damos cuenta que antes de este amor romántico de… vivieron felices para siempre, las personas aprendían a pertenecerse y amarse durante la convivencia sostenida en el tiempo de manera libre.
Este año es el año de desarrollar la mentalidad de no esperar nada a cambio, nada más que el buen tiempo. Aprender a tener CERO expectativas de los demás. No tener expectativas para que así nada me decepcione. Porque mira que la decepción me duele y mucho. Cuando me invade la decepción es como knockout. Todo se nubla y me pierdo. Y ya estuve así 5 años… Ya es hora de solo disfrutar el momento. Fluir con la vida. Enfocarme en lo bueno…en lo rico… hasta que la vida decida qué o quién no es de joda, sino que está puesto pa’ mi…Tal vez me puedas decir… uhh Alexandra Liz la madura, la superada. Tal vez sí, tal vez no… lo que sí te puedo decir es que soy la despreocupada, la relajada, la liberada de las expectativas de los demás… Porque hablando claro la mayoría de las personas…especialmente esas a las que veo ocasionalmente… no tienen la más puta idea de lo que quieren y de lo que hacen porque tengo que hacerles caso. Con esas personas yo picheo.
Estoy celando mi energía, mi interior a tal punto que si aparecen nuevamente los limones de la vida para amargarme la existencia también les picheo…No todo lo que me pasa en en esta vida necesita mi reacción. La neta…debo aprender a no hacer un carajo cuando todo sale de mi control. Solo fluyo con lo que hay y mientras me hago cargo de mis emociones para así mantener mi paz mental. Es llegar a tu estado ZEN. Tener suficiente armonía interna como para tener la valentía de decir… O me quieres o me dejas pero en limbo nunca más. En la manipulación nunca más. En la victimización nunca más. En el engaño nunca más. Esta manera de pensar que he optado para este nuevo año es porque en mi exploración de la vida que yo quiero estoy descubriendo que la plenitud puede ser rediseñada en cualquier momento y yo tengo el poder de elegir cómo. Así que para este nuevo año elijo que las cosas me importen un carajo y sigo el flow. Es decir; hacer más, hacer menos. Decir sí, decir no. Arreglar esto, romper lo otro. Cambiar lo que haya que cambiar hasta que mi vida se sienta completamente mía.
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