Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Hazte FAN en iVoox: https://www.ivoox.com/se-habla-espanol-noticias-1-audios-mp3_rf_36121141_1.html
O en PATREON: https://www.patreon.com/sehablaespanol
Bienvenida o bienvenido a un nuevo episodio de Se Habla Español Noticias. Teniendo en cuenta las fechas en las que estamos ahora mismo, lo más lógico era seleccionar una información relacionada con la Navidad. Y es lo que hecho, por supuesto.
Pero no voy a hablarte de Papá Noel ni de las tradiciones navideñas que tenemos aquí en España. Si recuerdas, eso ya lo hice en diciembre de 2017. Así que, si te apetece volver a escuchar ese episodio, todavía estás a tiempo.
Porque hoy vamos a centrarnos en otro aspecto de la Navidad, en las emociones que despiertan estas fiestas. Y no siempre son buenas, sobre todo cuando alguno de nuestro seres queridos ya no está con nosotros. Entonces nos invade la tristeza. Pero en la noticia que vas a escuchar hablan de más sentimientos. Es muy interesante.
Y, para entenderla mejor, primero vamos con las palabras clave. Seguro que ya conoces alguna de ellas o quizá todas. Ojalá. Pero siempre es bueno repasarlas para reforzar nuestros conocimientos.
La primera es “bombardeo”. Si estuviéramos hablando de guerra, un bombardeo sería el lanzamiento de bombas desde un avión, por ejemplo. Pero en este caso, el verbo bombardear tiene otro significado. Aquí, bombardear quiere decir insistir, repetir algo una y otra vez. Por tanto, el bombardeo es la repetición de esas cosas.
Unido al sustantivo anterior tenemos el adjetivo “constante”. Como bien sabes, algo es constante cuando no para, cuando no se interrumpe. Estas dos palabras, bombardeo constante, suelen aparecer juntas en muchas ocasiones cuando hablamos en español. Así que, recuérdalas bien. Bombardeo constante.
Pasamos a los “excesos”, que además son muy habituales en Navidad. Un exceso es algo que hacemos en una cantidad superior a la normal. Por ejemplo, un exceso es comerse cinco platos de patatas fritas o beberse tres botellas de vino. Es demasiado, ¿verdad? Es un exceso. Y el verbo sería excederse. Hoy me he excedido en la comida. Es decir, he comido más de lo debido.
“Balance interior”. Esta expresión es muy sencilla. Solemos hacer un balance interior cuando repasamos y analizamos mentalmente, dentro de nosotros, lo que hemos hecho durante un periodo de tiempo, por ejemplo. Esta mañana he hecho un balance interior de lo que he aprendido durante estos años con el podcast. He estado pensando en ello y me he dado cuenta de que ha sido una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. ¿Vale? Balance interior.
Vamos ahora con el verbo “tender”. Si recuerdas, apareció hace poco en el episodio 97. Pero voy a repetirlo por si se te ha olvidado. Es un verbo con varios significados. Por un lado, tender la ropa es colgar la ropa en una cuerda para que se seque.
Pero si el verbo va acompañado de la preposición “a”, entonces quiere decir que tenemos tendencia a hacer algo, que tenemos preferencia o que solemos hacer algo en concreto. Por ejemplo, yo tiendo a subir las escaleras a pie, sin utilizar el ascensor. Tengo dos posibilidades, pero suelo subir andando, esa es mi opción favorita. En la noticia que vamos a escuchar se utiliza en este sentido, ¿de acuerdo?
Pues ahora tenemos otras dos palabras que suelen aparecer juntas muchas veces: “sentimientos encontrados”. No significa que te encuentres sentimientos en el armario. Sentimientos encontrados son sentimientos opuestos. Por ejemplo, la alegría y la tristeza son sentimientos encontrados, porque son totalmente distintos.
Luego vas a escuchar la palabra “ansiedad”, que ya la conoces, “consumismo”, que se hace mucho en estas fechas, comprar sin sentido. Y “ratio de personas”, que no es más que una proporción de personas, un número determinado de personas.
Nos quedan las dos últimas. La primera es el verbo “forzar”, que puede ser obligar a hacer algo por la fuerza. Me forzó a andar veinte kilómetros. Me obligó a caminar veinte kilómetros. Pero en nuestra noticia tiene un sentido algo distinto, como hacer un esfuerzo para comprar algo, por ejemplo.
Y, por último, tenemos la palabra “patrón”, que también puede significar varias cosas. Por un lado, un patrón es una persona que está al mando, por ejemplo, en un barco. El patrón del barco es el capitán. Pero aquí no se refiere a eso, sino a un modelo, a algo que no cambia con el paso del tiempo. Un patrón de la Navidad es reunirse con la familia o tomar las doce uvas aquí en España.
Perfecto. Pues vamos a escuchar la noticia. Esta vez hay dos voces. Empieza hablando una periodista, sigue un psicólogo clínico que se llama Sergio García Soriano, y termina otra vez la misma periodista. Presta mucha atención.
“Son días de un bombardeo constante de mensajes felices, de excesos, de reuniones no siempre deseadas, y también de balances interiores, porque se acaba un año y se tiende a mirar a atrás. Sentimientos encontrados que en muchas personas generan ansiedad y estrés. Así lo ha señalado en Radio Nacional Sergio García Soriano, psicólogo clínico.
Se genera estrés. Por un lado, porque hay alguien que les falta. Por otro lado, porque hay demasiado consumismo. Y, por lo tanto, tenemos un ratio de personas que están pensando en que pasen ya las Navidades.
La Navidad es una época en la que se activan emociones y, para no caer en la frustración o el desánimo, los expertos recomiendan no forzar aquello que no se desea, porque el coste es el doble. Huir del estrés, centrarte en lo que te importa y alejarte de patrones establecidos.”
Así que, durante estos días de Navidad recibimos un bombardeo constante de mensajes felices. O sea, nos envían mensajes de ese tipo a través de la televisión, de la radio, de internet, en los centros comerciales, en todos sitios. Y tiene una explicación. Cuando estamos contentos solemos comprar más.
También dice que es tiempo de comer y beber más de lo habitual, de reunirse con la familia, aunque a veces no nos guste demasiado, y de hacer balances interiores, de pensar en lo que hemos hecho durante el año.
Según esta noticia, todo eso nos generan sentimientos opuestos o contrarios, sentimientos encontrados. Estamos felices porque la Navidad nos invita a estar así, pero también estamos tristes porque no vamos a poder ver a ese familiar que ya ha fallecido, a nuestro padre, a nuestra madre o a alguno de nuestros hermanos.
Pero estas Navidades también provocan estrés y ansiedad, como explica el psicólogo que aparece en la noticia. Sergio García Soriano explica que el estrés se produce porque nos falta algún ser querido o porque se consume demasiado. Y por esa razón hay un buen número de personas que están deseando que las Navidades pasen cuanto antes, que tienen ganas de que se acaben.
Por último, la periodista apunta que en estas fiestas aparecen otras emociones como la frustración o el desánimo, porque no podemos tener todo lo que deseamos o todo lo que nos venden a través de esos mensajes de felicidad. Y recomienda no hacer un esfuerzo económico comprando algo que no podemos permitirnos, porque en Navidad suele costar el doble del precio normal. Es mejor esperar un tiempo para comprarlo.
Por eso dice que no debemos hacerle caso a las cosas típicas o tradicionales de estas fechas, a los patrones de la Navidad. Es mejor centrarse en lo que realmente importa, que es estar cerca de la familia. Al menos, eso es lo que pienso yo. Aunque siempre caigo en la trampa de la Navidad y acabo comprando cosas que no necesito. ¡Qué le vamos a hacer!
Bueno, vamos a escuchar la noticia una segunda vez. Ahora tienes que entenderla mucho mejor.
“Son días de un bombardeo constante de mensajes felices, de excesos, de reuniones no siempre deseadas, y también de balances interiores, porque se acaba un año y se tiende a mirar a atrás. Sentimientos encontrados que en muchas personas generan ansiedad y estrés. Así lo ha señalado en Radio Nacional Sergio García Soriano, psicólogo clínico.
Se genera estrés. Por un lado, porque hay alguien que les falta. Por otro lado, porque hay demasiado consumismo. Y, por lo tanto, tenemos un ratio de personas que están pensando en que pasen ya las Navidades.
La Navidad es una época en la que se activan emociones y, para no caer en la frustración o el desánimo, los expertos recomiendan no forzar aquello que no se desea, porque el coste es el doble. Huir del estrés, centrarte en lo que te importa y alejarte de patrones establecidos.”
En definitiva, está diciendo que hagamos lo que nos gusta, no lo que suele hacer todo el mundo en estas fechas. Hay veces que seguimos el ejemplo de la gente, porque parece que si tú no haces lo que todo el mundo, te pueden mirar con mala cara. Pero hay que estar por encima de todo eso. Nadie puede decirnos cómo vivir nuestra vida.
Bien. Vamos a repasar las palabras que hemos aprendido en este último episodio del año 2019. Son estas:
-Bombardeo: insistencia o repetición de alguna cosa.
-Constante: que no para, que no se interrumpe.
-Exceso: algo que hacemos en una cantidad superior a la normal.
-Balance interior: repasar y analizar lo que hemos hecho durante un periodo de tiempo.
-Tender a: tener preferencia por hacer algo.
-Sentimientos encontrados: sentimientos opuestos, contrarios.
-Ratio de personas: una proporción o un número determinado de personas.
-Forzar: hacer un esfuerzo.
-Patrón: un modelo de comportamiento o una tradición que permanece en el tiempo.
Bueno, pues hemos llegado al final de este episodio. Hoy es día 29, así que aprovecho para desearte un feliz año nuevo. Ojalá en 2020 se cumplan todos tus deseos. Los míos son muy sencillos: que toda mi familia tenga salud, que no nos falte el trabajo y que siga teniendo oyentes como tú. Muchas gracias por el apoyo. Hasta la semana que viene. Adiós.