Junio 12, 2019 - La vida de un cristiano debe reflejar una vida en el Espíritu, no una experiencia mística y única, sino una relación práctica con otros creyentes. El pasaje que estudiaremos el día de hoy responde a la famosa pregunta de Caín: "¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?". La realidad es que, si un hombre es mi hermano, yo soy llamado a ser su guardián; preocupándome por él, cuidándole, amándole y sirviéndole.