Afortunadamente la gente ve cada vez con mayor normalidad el que haya personas del mismo sexo que se amen, que tengan un amor pleno como el de las parejas heterosexuales. Es bien cierto que sus gestos amorosos en la mayoría de los casos se los tienen que reprimir, que recatar. Sobre todo, porque la gente de edad avanzada no lo ven todavía "como normal". El que hago tan natural como el que dos seres humanos del mismo sexo muestren sus afectos ante los demás desgraciadamente no es todavía nada bien visto por ciertas mentes. Pero bueno, yo anhelo, deseo y sueño que con el tiempo todo esto adquiera "naturalidad" y "normalidad". De la misma forma, que cada uno vive como y donde quiere es perfectamente y de sentido común que quieran, que vivan, que amen con quien quiera. Cada ser humano que esté con quien le apetezca, que comparta lo que desee con el individuo o la individua. Tanto la homosexualidad, como el lesbianismo deben de ser necesariamente aceptados como parte de la existencia de cada ser humano, que siente atracción por sus congéneres del mismo sexo. Como he dicho más arriba cada uno tiene la absoluta libertad para disfrutar de su amor, de su sexualidad con quien le plazca. Como dice un elocuente aforismo "el ser humano es libre por naturaleza".
La maravillosa y sensacional novela "No sigo el guión" de una excelente y fabulosa escritora: Saralevesque es el mayor paradigma de lo que les estoy? explicando. La ha editado y publicado el grupo editorial Tierra Trívium.
A uno de los personajes centrales: Sylvie le encantan "las faldas". Es una genuina y convencida lesbiana, que está deseando amar y que la amen por todos los poros de su piel, hasta que un día- el amor no se busca viene solo- aparece una muchacha algo más joven que ella( se llama Noémie) y... Mejor que la compren y que la lean amigos y amigas internautas y oyentes de nuestras "Letras Encadenadas", para que se enteren de lo que llega a haber o no entre Sylvie y Noémi. De los ambientes en que se desenvuelve cada una. Les puedo decir que para mí Sylvie no sigue el guión de antemano prestablecido por la sociedad... Yo estoy plenamente convencido de que Silvie les va a cautivar, les va a caer bien como persona. Van a sentir pena, compasión, regocijo, alegría no solo por ella sino por los que la rodean. Van a complacerse y a admirarse con el altruismo y la fe de un personaje para mí bastante singular: el señor Chaillot. "No sigo el guión" está narrada en tercera persona, pero en la que se intercala una especie de Pepita Grilla, que es como si dijéramos "la voz de la conciencia" de Sylvie.
Escrita con un lenguaje directo, cercano y fluido su lectura nos resulta bastante amena y enriquecedora, pues conocemos las existencias y las penalidades de los artistas para que el meritorio arte que poseen sea reconocido. Mi vecina la señora Antonia me decía un día que "la vida de los artistas es mucho más dura si cabe que la del resto de los mortales". Realmente tiene bastante razón. Además veremos que Sylvie y sus amigos son perdedores-ganadores, antihéroes-héroes. Por tanto "No sigo el guión" de Sara Levesque. Editado y publicado por el grupo editorial Tierra Trívium debe de figurar en una de las baldas destacadas de la biblioteca radiofónico- sonora en por supuesto "Letras Encadenadas".